Con un emotivo acto central frente a las puertas del cuartel de Belgrano y Alvarado, la comunidad de San Pedro conmemoró el Día del Bombero Voluntario. La ceremonia contó con una masiva participación de vecinos, delegaciones escolares, representantes de diversas instituciones intermedias y autoridades municipales, encabezadas por el intendente Cecilio Salazar.
Durante el encuentro se rindió homenaje a la trayectoria, el esfuerzo diario y la vocación de servicio de los integrantes del cuerpo activo y de la comisión directiva, destacando el rol fundamental que cumplen en la protección y el cuidado de los ciudadanos.
El jefe del Cuerpo Activo, comandante Edgardo Epelde, manifestó el profundo valor que posee la vocación y el compromiso diario del personal a su cargo. "Ser bombero no es una profesión, es una forma de vivir, elegir todos los días estar a disposición de los demás sin exigir nada a cambio. Quiero expresar el enorme orgullo que siento de conducir este grupo humano extraordinario. Gracias por cada guardia, cada entrenamiento, cada intervención cumplida. Aunque muchas veces nuestra labor se realiza de manera silenciosa es especial para la comunidad", expresó Epelde.
Por su parte, el presidente del Consejo Directivo, Eduardo Dlapa, hizo hincapié en el esfuerzo institucional puertas adentro y en la profesionalización que sostiene la labor cotidiana frente a las emergencias. "A veces es bueno sentirse acompañado porque a veces se ve un camión rojo por la calle pero no se conoce lo que se hace puertas adentro, que es un trabajo muy grande. Todo ese trabajo que no se ve, ni se conoce, es el que hace cada uno de los integrantes de este cuerpo todos los días para ser mejores bomberos. No hablamos de heroísmo, sino de profesionalidad", remarcó.

En ese mismo sentido, Dlapa reflexionó sobre el impacto de la presencia del personal en los momentos más críticos de la comunidad. "Un camión rojo puede ser intrascendente, curioso, pero alguien está del otro lado esperando que llegue el camión. En la vida de nuestra institución tenemos bomberos que incluso no han comenzado a brindar servicios y reservistas con más de cuarenta años en las filas de la institución. Cada uno tiene una historia y una vida dentro de la institución, y cada uno vivió eternas noches de siniestros en la ciudad", recordó el directivo.
El titular de la Asociación subrayó el valor del accionar inmediato ante cada llamado de auxilio. "Para la persona que está sufriendo, ver llegar a un bombero es la esperanza de que algo bueno va a pasar. Hoy muchas madres están abrazando a sus hijos porque alguno de ustedes dijo 'yo voy', no dijo 'voy mañana'. Estuvieron presentes y disponibles. Eso quiere decir que San Pedro no tiene miedo porque los bomberos voluntarios están para cuidarlos", concluyó.
La jornada cerró con el tradicional desayuno con un chocolate compartido entre los presentes.