Cambios en el gabinete: Antonella Marino en Salud y Juan Carlos Agüero en Seguridad

El intendente Cecilio Salazar, oficializó una serie de cambios en el gabinete municipal que alcanzan a las áreas de Salud y Seguridad, en el marco de una reorganización del equipo de gestión. Las designaciones fueron definidas luego de distintas reuniones mantenidas por el jefe comunal con los nuevos funcionarios, en las que se abordaron los principales desafíos de cada área y se establecieron los lineamientos de trabajo para esta nueva etapa de gestión. En materia de Salud, la doctora Antonella Marino asumirá al frente de la Secretaría de Salud, mientras que el doctor Diego Luque hará lo propio en la Dirección del Hospital Municipal "Dr. Emilio Ruffa". Durante los encuentros, el intendente remarcó la importancia de continuar fortaleciendo la articulación entre el Hospital y los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), en un contexto de creciente demanda de atención y de recortes por parte del Gobierno Nacional, con el objetivo de seguir brindando respuest...

Deudas de hasta 7 meses comprometen a las comunidades terapéuticas

La Comunidad Terapéutica “Los Naranjos” adhirió a un comunicado de la Federación de Organismos no Gubernamentales de la Argentina para la prevención y el tratamiento del abuso de drogas. 
La entidad reiteró su “preocupación por el atraso por parte de la Subsecretaría de Determinantes Sociales de la Salud y la Enfermedad Física, Mental y Adicciones y del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia de la provincia de Buenos Aires en el pago de servicios de tratamiento para personas con consumo problemático de drogas”. 

El Licenciado Daniel Agazzi, director de Los Naranjos, explicó que “como institución sólida en sus principios, con más de 20 años de funcionamiento ininterrumpido en el cumplimiento de los objetivos para la que fue creada, enfrenta hoy una situación inédita en lo financiero”. 
Además, convocaron a “quienes en algún momento han recibido algo de nuestro trabajo a lo largo de estos años, para lograr superar esta situación de la que no somos responsables”. 
El documento de “FONGA” detalla que los servicios impagos tienen hasta 7 meses de antigüedad, lo que compromete seriamente el normal funcionamiento de las instituciones y plantea serios problemas a la hora de cumplir con las obligaciones. 
“En la mayoría de los casos nos encontramos con dificultades administrativas para organizar nuestros reclamos y con limitaciones por parte de las autoridades al momento de asignarnos los números de expediente que permitan su seguimiento y resolución. Es necesario resolver esta situación cuanto antes para que las instituciones dedicadas a prevención y tratamiento de adicciones podamos tener un marco de orden y previsibilidad al momento de prestar nuestros servicios” expresa la nota.