Tres heridos, entre ellos una niña de tres años, tras un choque de motocicletas

  Tres personas, incluyendo a una niña de tres años, resultaron con heridas leves tras una colisión entre dos motocicletas registrada anoche en la intersección de las calles Dipietri y Olivera César . El accidente involucró a una motocicleta Gilera Smash de 110 c.c. , de color gris y negra, que era conducida por un hombre de 34 años acompañado por su hija de tres años. Por causas que aún se intentan establecer, el rodado colisionó con una Guerrero Day de 70 c.c. , de color roja, la cual era guiada por una joven de 16 años.

Un joven turista quedó en silla de ruedas por caer de la barranca, e inició un juicio al Municipio

La familia de Miguel Guzmán Rojas Salinas, un joven de Hurlingham que cayó por las barrancas en Enero del 2008, cuando tenía 17 años, inició acciones contra la Municipalidad de San Pedro por la falta de señalización indicando la peligrosidad del lugar.
Gustavo Adolfo Racimora, abogado de Rojas Salinas, confirmó que el joven se encuentra en silla de ruedas y con consecuencias físicas a raíz de las lesiones sufridas durante el accidente.
La causa, en la que se reclama un monto de 7 millones de pesos como indemnización, está radicada en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 1 de San Nicolás, a cargo de la Dra. Maria Isabel Fulgheri.

“Miguel, con otros chicos, vinieron a San Pedro en busca de un fin de semana agradable. Se alojaron en ACTUR. Una de las noches fueron a pasear por la zona de las barrancas. Los amigos de Miguel bajaron por un sendero, él hizo lo mismo, y empezó a bajar con más prisa. No pudo bajar bien. Y se encontró con un precipicio de cinco metros de altura y cayó al vacío” dijo Racimora, en declaraciones a APA Radio San Pedro.
“A partir de ahí la vida de Miguel cambió para siempre. Estuvo internado en el Hospital Fiorito de Avellaneda. Estuvo inconciente, le indujeron un coma. Ahora está en un sillón de ruedas, era un chico deportista y ya no podrá practicar ningún deporte. Ha retrocedido porque ha tenido pérdida de masa encefálica. Está haciendo un tratamiento, con la ayuda de la municipalidad de Hurlingham. Pero por más que siga su tratamiento no podrá ser el Miguel de antes.” agregó el abogado.
La principal molestia de la familia pasa por la falta de colaboración de las autoridades municipales: ““Hemos venido con la madre a pedir un sillón de ruedas porque lo necesitaba con premura. Fuimos atendidos en ese momento por la asesora legal, y nos dijeron que en ese momento había dos sillas de ruedas y eran para los sampedrinos, y que tampoco podían ayudar a comprarlo”.
La responsabilidad de la comuna está planteada en las actuaciones judiciales: “Entendemos que hay una responsabilidad en cuanto a la inadvertencia de la peligrosidad del lugar. Nosotros estuvimos ayer con mi señora paseando por San Pedro y hemos advertido la total falta de seguridad. Ni un solo cartel advirtiendo el peligro. Poner un cartel a esta altura de los hechos es tardío, pero creo que es fundamental” sostuvo el letrado.