La Sociedad Rural de San Pedro analizó el panorama hídrico en la cuenca del río Paraná y descartó la presencia de niveles de riesgo que comprometan en el corto plazo a la ganadería desarrollada en el sector de islas, al tiempo que remarcó que las variaciones registradas responden a dinámicas habituales de marea.
El dirigente Raúl Víctores, brindó un panorama detallado sobre la situación del cauce hídrico durante una entrevista en el programa "Equipo de Radio", donde contrapuso las proyecciones técnicas con la observación directa en el territorio insular.
"Lo que estamos viendo nos sorprende. A un mes que tenemos de que crece en Caxias en Brasil, las represas, el agua llega en un mes, y lo que estamos viendo hoy es que no hay ningún nivel de riesgo", afirmó el referente agropecuario respecto al comportamiento de las cuencas superiores.
En ese sentido, Víctores matizó las previsiones de los especialistas y sostuvo que, a simple vista, la red fluvial no presenta anomalías de magnitud. "No estoy discutiendo lo que dicen los especialistas, que saben más que nosotros. A ojos vista no estoy viendo absolutamente nada. Por lo menos el Paraná y algunas zonas del río Uruguay están normales. En San Pedro tenemos agua por sudestada pero nada alarmante", explicó.
Asimismo, detalló que la capacidad de absorción del curso principal permite un flujo sin contratiempos. "El curso está con poca agua y la afluencia de más agua podría pasar sin inconvenientes. Hay algunos que están hablando del agua al cuello y no es así", aseveró, al tiempo que añadió: "Nosotros estamos algo influidos por lo que es la marea del Río de la Plata pero no a niveles que te tome de sorpresa. Si estás atento tenés quince o veinte días para moverte".
Respecto a la masa ganadera asentada en el territorio insular sampedrino, el dirigente precisó el volumen de hacienda alcanzado por las normativas vigentes. "En islas, declarados y dentro de los controles, hay 9700 cabezas", indicó, para luego remarcar que las tareas de manejo del rodeo se desarrollan con normalidad preventiva: "Sabemos que muchos productores están sacando los terneros, sacando las vacas viejas y moviendo la tropa para después ver cómo trasladan al resto si hay alguna contingencia".
Victores fundamentó su evaluación en el conocimiento histórico del territorio y en el seguimiento cotidiano de la corriente. "Yo estoy en la isla y conozco desde hace sesenta años, es la tercera generación que está ahí. Es como el catecismo, todos los días miro el río y lo estoy estudiando y no encuentro nada de lo que están diciendo".