El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires aprobó un nuevo régimen de recalificación profesional para docentes que padezcan enfermedades vinculadas al uso de la voz. La medida busca garantizar la continuidad laboral de los trabajadores de la educación en tareas compatibles con sus capacidades psicofísicas, minimizando la exposición a riesgos derivados de la actividad áulica.
La normativa, fundamentada en la Ley Nacional de Riesgos del Trabajo y el Estatuto del Docente bonaerense, establece criterios específicos para la reubicación de quienes presenten patologías vocales, identificadas como una de las afecciones profesionales más recurrentes en el sector. La resolución distingue entre los cargos que implican un "uso forzoso y continuo" de la voz y aquellos que no conllevan una sobrecarga, prohibiendo a los docentes recalificados ocupar puestos de alta exposición vocal.
El proceso de evaluación estará bajo la órbita de la Dirección de Salud Ocupacional, dependiente de la Subsecretaría de Gestión y Empleo Público. Para ello, se requerirán estudios médicos actualizados y la documentación respaldatoria emitida por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo que acredite la aptitud residual del agente para las nuevas funciones asignadas.
Entre los puntos centrales de la resolución, publicada hoy en el Boletín Oficial, se fija un plazo de seis meses desde la recalificación para solicitar nuevas evaluaciones médicas que permitan acceder a otros cargos compatibles. Asimismo, se establecen límites estrictos para las tareas de continuidad pedagógica, las cuales tendrán carácter extraordinario y no podrán exceder las seis horas semanales o doce mensuales.
Finalmente, la norma dispone que los aspirantes a nuevos cargos deberán cumplimentar un examen de aptitud psicofísica específico con una validez de dos años. Las autoridades aclararon que la reubicación laboral no interferirá con la continuidad de los tratamientos médicos necesarios para la recuperación de la enfermedad profesional que motivó el cambio de funciones.