El sistema de salud pública y privada comenzó a registrar un marcado incremento en las consultas por afecciones de las vías aéreas, un fenómeno previsible para esta época del año que suele presionar la capacidad de respuesta de los centros asistenciales. Especialistas advierten sobre la importancia de la vacunación oportuna en los grupos de riesgo para evitar cuadros graves y llaman a la población a mantener la calma ante la aparición de los primeros síntomas estacionales.La doctora María Vargas, médica neumonóloga, analizó el panorama epidemiológico actual en declaraciones al programa Equipo de Radio, que se emite por La Radio 92.3, donde explicó que el escenario responde a la dinámica habitual del invierno, aunque potenciado por la ansiedad que generan este tipo de patologías. "Es lo que se espera año a año, se magnifican las consultas, la gente se asusta, se saturan las guardias. La gente se preocupa y se satura el sistema de salud, no solamente por la cuestión estacional sino también por otros factores", precisó la profesional.
Para anticipar el comportamiento de los virus en el plano local, la experta instó a observar los antecedentes epidemiológicos recientes en el hemisferio opuesto. "Con respecto a virosis respiratorias, tenemos que prestar atención a lo que pasó con los continentes del norte. En Europa, en enero, hubo una epidemia de gripe A", advirtió Vargas, quien además transmitió tranquilidad respecto a las herramientas de prevención disponibles en el país: "La vacuna que se aplica en Argentina es trivalente y cubre la gripe A. Eso no quiere decir que no vayamos a tener ese virus pero puede tener menos consecuencias".
Respecto al manejo clínico de estas afecciones, la neumonóloga recordó que las patologías virales demandan un tiempo biológico determinado y que el abordaje se centra en aliviar los síntomas. "Cualquier virosis respiratoria es igual: hay que guardar reposo, tomar mucho líquido, consultar al médico cuando hay erupciones en la boca, llagas, cuando la falta de aire es mayor a la habitual. Pero con la virosis hay que tener paciencia, son cinco o siete días de evolución, y el tratamiento es sintomático", detalló.
Vargas hizo especial hincapié en el cuidado de las poblaciones más vulnerables, puntualmente los adultos mayores y los menores de edad, cuyos sistemas de defensa presentan una respuesta biológica diferente. "En los abuelos y los niños pequeños sabemos que la parte inmunitaria es deficitaria y hay que tener ciertos recaudos. Cuando hay tendencia al sueño o al aletargamiento puede haber deshidratación", alertó sobre los signos que deben motivar una consulta médica urgente.
Al profundizar en la naturaleza del virus de la influenza, la especialista puntualizó en las características que diferencian a la variante A de otros tipos de gripe común, destacando su nivel de agresividad. "La gripe es gripe y su virus tiene una particularidad que es la mutación de una porción de su estructura. La gripe A agregó otro tipo de variable que la hace diferente y aumenta la virulencia, la potencialidad de contagio y la sintomatología es exactamente la misma pero con mayor potestad de generar cuadros de neumonía complicados", pormenorizó.
La profesional insistió en que la inmunización activa sigue siendo la principal barrera para salvar vidas y reducir la tasa de internación en las unidades de terapia intensiva. "La mayor cantidad de muertes o cuadros complejos se registra en aquellos que no se vacunaron. Por eso siempre cuando comienzan las campañas de vacunación se aplica a los que están vinculados al sistema de salud y a los grupos etarios que pueden tener más complicaciones", concluyó Vargas.