El Secretario de Seguridad advirtió sobre una "espiral de violencia" y apuntó a las demoras judiciales


 El Secretario de Seguridad, Eduardo Álvarez, analizó hoy en La Radio 92.3 el trasfondo del asesinato de Agustín Pereyra y advirtió sobre la gravedad de las disputas territoriales en la zona. El funcionario destacó el rol clave del centro de monitoreo para identificar a los involucrados, aunque cuestionó con dureza los tiempos de la Justicia y la falta de órdenes de allanamiento en causas vinculadas al narcotráfico.

"Es una disputa por territorio que viene desde hace tiempo. Son dos familias que se matan entre ellos en la calle, y el problema es que en algún momento va a terminar afectando a un tercero", señaló Álvarez, quien definió el conflicto como una "venganza de doble filo" que vincula el crimen de Pereyra con el asesinato de Lautaro Carlevaris, ocurrido el año pasado.


El rol del monitoreo y la mecánica del crimen

El funcionario calificó como "encomiable" la tarea del personal del centro de monitoreo, cuyas imágenes permitieron reconstruir la secuencia del ataque ocurrido entre dos motocicletas en movimiento.

"Vimos la ejecución de los disparos y cómo los ocupantes de la otra moto intercambiaron posiciones tras el ataque. El joven que murió también iba armado; fue un enfrentamiento entre dos", detalló Álvarez. Según el Secretario, las cámaras registraron al herido —quien viajaba como acompañante— intentando alejarse del lugar mientras se observaba la lesión en el pecho.

Gracias a este seguimiento en tiempo real, se pudo identificar a los autores y aportar los datos precisos a la policía para las aprehensiones y allanamientos realizados en las últimas horas.


Críticas a la Justicia y el narcotráfico

Álvarez no ocultó su preocupación por lo que considera una falta de respuestas rápidas por parte del Poder Judicial. Reveló que mantuvo reuniones con personal de la división de Narcotráfico, quienes le manifestaron tener investigaciones frenadas.

"El primer problema es que desde los últimos días de noviembre se está esperando por allanamientos que no se liberaron. Necesitamos el accionar diligente de la Justicia", reclamó.

Asimismo, ejemplificó el problema de la "puerta giratoria" mencionando el caso de un hombre conocido como "El Paraguayo", quien fue liberado hace apenas cuatro días. "Acá tenemos un problema con la Justicia y los tiempos", insistió.

Violencia social y territorial

Finalmente, el titular de la cartera de Seguridad vinculó estos hechos de sangre con un "clima de violencia social" que trasciende el narcotráfico. "Hay disputas vecinales por la basura o un auto mal estacionado que escalan a una violencia cada vez más grande por una alteración del clima social", reflexionó.

Álvarez concluyó que, si bien la presencia de fuerzas como la UTOI y los operativos diarios son constantes, es imperativo "ir a fondo" en la investigación del tráfico de estupefacientes para desactivar el origen de las disputas y frenar la espiral de represalias entre familias.