El Museo Paleontológico de San Pedro incorporó recientemente a su patrimonio tres piedras esféricas de granito que fueron utilizadas como boleadoras por los antiguos habitantes de la zona. Las piezas, que poseen un alto valor arqueológico para la región, fueron cedidas por la familia Luna con el objetivo de garantizar su resguardo y permitir el acceso de toda la comunidad a estos testimonios del pasado bonaerense.
El hallazgo original fue realizado años atrás por el señor Carmelo Luna, quien encontró las piezas mientras efectuaba tareas de labranza en las afueras de la ciudad. Tras conservarlas en el ámbito privado, su hijo Enrique decidió acercarlas a la institución para que se sumen al patrimonio cultural de los sampedrinos.
Desde la institución destacaron que las esferas tienen un diámetro que ronda los 6 centímetros y están fabricadas con materiales que no son autóctonos del suelo local. El origen del granito remite a zonas serranas como Tandil o la Isla Martín García, lo que confirma la existencia de circuitos de intercambio entre los grupos que habitaban la región y aquellos asentados en las sierras.
Respecto al estado de las piezas, los especialistas observaron que una de ellas se encuentra perfectamente terminada y pulida, representando la herramienta finalizada. En contraste, las otras dos piezas presentan roturas que sugieren que fueron intentos fallidos o que sufrieron daños durante el proceso de fabricación, lo que aporta información valiosa sobre la técnica de manufactura lítica de la época.
Desde el Museo Paleontológico agradecieron públicamente el gesto de la familia Luna, subrayando la importancia de que estos elementos sean integrados a las colecciones públicas para su estudio y conservación definitiva.