El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) San Pedro presentó el libro
"60 años de registros agroclimáticos", una publicación que sistematiza y analiza seis décadas de observaciones meteorológicas continuas, constituyéndose en una herramienta fundamental para la planificación productiva y la comprensión de las tendencias de cambio climático en la región.
La obra, fruto del trabajo ininterrumpido del Observatorio Agrometeorológico de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) San Pedro desde 1965, ofrece una base de datos sólida y homogénea que resume 65.700 registros tomados de forma manual y constante a lo largo de los años.
Durante la presentación, la directora de la EEA San Pedro, Laura Hansen, destacó la relevancia del Observatorio, uno de los 15 que posee el INTA y que complementan la red del Servicio Meteorológico Nacional.
"Es un trabajo que resume una
tarea silenciosa y constante que se lleva a cabo todos los días, tres veces por día, a las 9, a las 15 y a las 21 horas se toman los datos de forma manual. Pase lo que pase, tormenta, viento, calor, pandemia, durante seis décadas
no se dejó de registrar ningún día", enfatizó Hansen, rescatando el esfuerzo del personal capacitado para la tarea.
El libro recorre la evolución del observatorio y rescata la historia de las decenas de personas que sostuvieron el registro, apelando a los eventos climáticos extremos que marcaron el ritmo de la historia local.
La publicación sistematiza la información de variables clave como la
temperatura, precipitaciones, heladas, humedad, radiación solar, viento y evaporación, enfocándose en las tendencias de cambio y su impacto en los sistemas productivos.
Diego Pons, Coordinador del Proyecto "Adaptación a la variabilidad y al cambio global...", participó a través de un video y subrayó la importancia estratégica del material. "Nos complace presentar un insumo fundamental que no es solamente una recopilación histórica, es una base de datos sólida, continua y homogénea que refleja seis décadas de memoria climática regional", sostuvo Pons.
Agregó que la información robusta "fortalece el vínculo entre la ciencia y el territorio" y facilita la elaboración de índices de riesgo y el diseño de sistemas de alerta temprana, reafirmando el valor del INTA en generar conocimiento confiable.
El documento combina el rigor técnico con una narrativa que integra tres núcleos: una revisión metodológica de las series, un análisis de tendencias climáticas y un apartado de conclusiones orientado a la planificación y adaptación productiva.
Además de su versión descargable, la publicación incorpora un valioso recurso de acceso interactivo a los gráficos y tablas. Esta funcionalidad permite a productores, técnicos, docentes y público en general explorar y visualizar los datos de manera dinámica, ampliando las posibilidades de análisis.
Natalia Gattinoni, del Área de Agrometeorología del INTA Castelar, celebró la presentación, indicando que las respuestas a las preguntas sobre el cambio climático "están en el dato meteorológico, y mejor cuando uno dispone de una serie extensa y continua de registros, mucho mejor".
La presentación culminó con la invitación a revivir la historia de este trabajo colectivo, acompañada de imágenes y anécdotas que testimonian la dedicación del Observatorio del INTA San Pedro.