Realizaron con éxito en el Hospital una intervención de alta complejidad ante una fractura y hundimiento de cráneo

  Un hombre que ingresó este fin de semana al Hospital Municipal Dr. Emilio Ruffa con un cuadro de extrema gravedad, producto de un conflicto familiar, evoluciona favorablemente luego de ser intervenido de urgencia por el equipo médico local. El paciente presentaba un traumatismo de cráneo severo con fractura y hundimiento, una condición que requería resolución inmediata debido al riesgo de vida. Ante las demoras registradas en el sistema de traslados y dada la urgencia del caso, el personal de la Unidad de Terapia Intensiva del nosocomio asumió la responsabilidad de la operación. La decisión contó con el aval previo de la Región Sanitaria IV de la Provincia de Buenos Aires, lo que permitió proceder de manera local para estabilizar al hombre sin dilaciones que pudieran comprometer su estado de salud.

Hallaron restos de un bebé de perezoso prehistórico


Una rama mandibular izquierda perteneciente a un perezoso prehistórico del género Scelidotherium, fue recuperada por el Grupo Conservacionista de Fósiles a 1 kilómetro y medio de la localidad de Ingeniero Moneta, partido de San Pedro.

La pieza fosilizada perteneció a una cría de muy corta edad y conserva todas sus piezas dentales en excelente estado de conservación. De las primeras observaciones se deduce que el pequeño animal no había llegado ni siquiera a la mitad del desarrollo total de un adulto de la especie.


El fósil fue hallado durante una salida de rutina del equipo del Museo Paleontológico de San Pedro. El grupo, conformado por José Luis Aguilar, Jorge Martínez, Javier Saucedo y Walter Parra, dio con el pequeño resto fosilizado en un campo propiedad de la familia Peters, donde existe una antigua cantera de extracción de tosca, lindera al río Arrecifes.


Los celidoterios (Scelidotherium leptocephalum) fueron perezosos terrestres de unos 2,5 a 3 metros de longitud. Sus manos poseían garras muy fuertes que les permitían excavar madrigueras en el suelo las que, en algunos casos, llegaban a tener varios metros de largo. Su cráneo era algo bajo y alargado y su dentición estaba adaptada a una dieta exclusivamente herbívora.

El Museo Paleontológico de San Pedro agradeció a Rogelio Peters por facilitar el trabajo de investigación en su propiedad.