A una década del asesinato de Ariel Lido Gomila la familia pregunta "¿Algo cambió?"

  Se cumplen hoy diez años del homicidio del productor viverista Ariel Lido Gomila , un hecho que el 6 de febrero de 2016 conmocionó a la comunidad de San Pedro y puso de manifiesto la compleja relación entre la inseguridad rural, el narcotráfico y los sectores de poder. El crimen ocurrió durante la madrugada, cuando Gomila, de 77 años, regresaba a su vivienda en un establecimiento rural del paraje El Espinillo tras una cena en la ciudad. Al arribar junto a su esposa, advirtió que la puerta de entrada había sido violentada por delincuentes que se encontraban en el interior cometiendo un robo. En medio del enfrentamiento, el productor recibió un disparo que le provocó la muerte poco después.

Decomisaron más de 450 kilos de pescado en mal estado y sin autorización de venta


El Departamento de Bromatología decomisó más de 450 kilos de pescado en mal estado que era transportado en un vehículo no autorizado y sin documentación. 

El procedimiento, en Juan B. Justo y Salta, estuvo inicialmente a cargo de personal de la Dirección de Tránsito de la Secretaría de Seguridad. 


La camioneta llevaba una caja con hielo, que contenía el sábalo en pésimo estado de conservación, despidiendo un fuerte olor y largando líquidos que indicaban el inicio de un proceso de descomposición. 

El conductor no pudo presentar documentación de procedencia de la mercadería, ni canet de manipulador de alimentos. Además, el vehículo circulaba con documentación apócrifa de la provincia de Entre Ríos, no tenía seguro y estaba impedida de circular. 


Si bien el responsable indicó que venían de Campana, el pescado era de Quilmes y se dirigía a Victoria (Entre Ríos), hay fuertes indicios de que la carga se había realizado de manera ilegal en San Pedro, para venderse en alguna otra ciudad. 

Desde Bromatología aclararon que, además, hay veda de pesca y prohibición de venta de sábalos, por la posible contaminación de esta especie con metales pesados. 

Tras el decomiso, los pescados fueron incautados y destruídos en el Corralón Municipal. El vehículo quedó a cargo del Juzgado de Faltas.