A una década del asesinato de Ariel Lido Gomila la familia pregunta "¿Algo cambió?"

  Se cumplen hoy diez años del homicidio del productor viverista Ariel Lido Gomila , un hecho que el 6 de febrero de 2016 conmocionó a la comunidad de San Pedro y puso de manifiesto la compleja relación entre la inseguridad rural, el narcotráfico y los sectores de poder. El crimen ocurrió durante la madrugada, cuando Gomila, de 77 años, regresaba a su vivienda en un establecimiento rural del paraje El Espinillo tras una cena en la ciudad. Al arribar junto a su esposa, advirtió que la puerta de entrada había sido violentada por delincuentes que se encontraban en el interior cometiendo un robo. En medio del enfrentamiento, el productor recibió un disparo que le provocó la muerte poco después.

La madrugada de Año Nuevo transcurrió sin incidentes de relevancia

Foto archivo ilustrativa FdF 

El operativo de tránsito y nocturnidad desarrollado por la Secretaría de Seguridad en la ciudad de San Pedro y alrededores transcurrió sin mayores inconvenientes y sin incidentes graves. 

Los mayores puntos de concentración se registraron, como es habitual, en la zona próxima a la plazoleta Fray Cayetano Rodríguez y en el acceso a la ciudad por Ruta 191, a la entrada y la salida de la megafiesta organizada por empresarios locales. 

El titular del área, Juan Carlos Agüero, confirmó que "en la "media luna" hubo bastante gente pero sin problemas, en la zona céntrica lo mismo y en cercanías del lugar del evento se llevó adelante un dispositivo a cargo del Director de Tránsito Angel Burgos y el Comisario Germán Pahuasi". 

Agüero precisó que "el dispositivo funcionó según lo previsto, con un corte a la par del predio para desviar los vehículos al camino de tierra paralelo a la Ruta 191, así que el despliegue con los jóvenes que salieron fue sin mayores problemas". 

Como es habitual en grandes concentraciones de gente, hubo algunos trasladados a la Comisaría en el marco de la aplicación de los artículos 72 y 74 de la Ley 8.031 (ebriedad y desorden). 

En materia de tránsito, hubo solo dos inconvenientes destacables. El conductor de un vehículo que circulaba a alta velocidad se detuvo repentinamente al ver el operativo. El control de alcoholemia arrojó positivo, por lo que fue infraccionado. También en la zona céntrica fue secuestrado un vehículo cuyo conductor estaba realizando maniobras peligrosas mientras conducía alcoholizado. 

Agüero felicitó a "todo el personal por la tarea desarrollada, fundamentalmente en el caso de Burgos y Pahuasi que realizaron un trabajo impecable".