Fuerte demanda y vigilia de 24 horas para la inscripción en los cursos del Centro de Formación Laboral 401

Una inusual demanda se registró en las últimas horas para  las inscripciones en los cursos del Centro de Formación Laboral (CFL) 401. Decenas de aspirantes montaron una guardia de 24 horas sobre la vereda de la calle Las Heras 695 para asegurarse una de las vacantes disponibles. Pese a que la inscripción para otros cursos se realizó durante toda la última semana, la expectativa por la oferta académica llevó a que los primeros interesados comenzaran a formar fila a las 8 de la mañana del domingo, para garantizar su ingreso a las capacitaciones que comenzaron a otorgarse formalmente este lunes. Ante la magnitud de la concurrencia, el director de Educación, Alan Ocampo, y la responsable del CFL, Florencia Freixedes, se presentaron en el lugar durante la jornada de ayer para proponer una alternativa que evitara la espera a la intemperie.

Juicio por abusos: el lunes comienzan los alegatos


Los alegatos del juicio que se le sigue a un sacerdote, un portero y una preceptora, acusados de haber abusado sexualmente en 2017 a cinco niños de entre 3 y 4 años en el jardín de infantes Belén, comenzarán el próximo lunes.

Si bien inicialmente las partes habían propuesto que los alegatos se realizaran ayer por la tarde, luego de terminar con el debate y escuchar a los testigos, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°2 de San Nicolás, presidido por la jueza María Elena Baquedano e integrado por los jueces Alejandro López y María Belén Ocariz, decidió pasarlos para el lunes a las 9 de la mañana.

En tanto, ayer, en la última jornada de debate, un testigo que presentó la defensa de los imputados sorprendió al reconocer el vínculo de uno de los acusados con los ataques.

La declaración que quebró la estrategia de la defensa tuvo lugar en la tarde del jueves, lo que generó el retiro de gran parte de la lista de los testigos previstos, y aceleró los tiempos del proceso.

Fue el padre de una niña que asistía al jardín de infantes quien aseguró en su declaración que el cura se encontraba en el lugar cuando se cometían los abusos, lo que contradijo declaraciones de otros testigos que indicaban que no estaba allí.

La principal línea de investigación de la Justicia apunta que el personal era el encargado de llevar a los niños al baño o la cocina del jardín, donde los esperaba el sacerdote para manosearlos.

Los acusados son el sacerdote Tulio Matiussi (49); el exportero Anselmo Ojeda (61) -el único que continúa detenido con prisión domiciliaria- y la preceptora María Luján Rubíes (54), quienes llegan a juicio acusados de "abuso sexual simple agravado por la calidad de sus autores", por tener a su cargo la guarda de los menores afectados y, en el primero de los casos, por ser un ministro de culto.