Reclamo por peligrosas condiciones en Rómulo Naón y Oliveira Cézar tras la caída de seis personas por el asfalto congelado

 Vecinos de la intersección de las calles Rómulo Naón y Oliveira Cézar manifestaron su profunda preocupación y reclamaron de manera urgente ante las autoridades locales debido a las peligrosas condiciones de la calzada, las cuales provocaron que al menos seis personas sufrieran caídas y accidentes mientras circulaban en motos y bicicletas durante las primeras horas de la mañana de este viernes. La problemática se originó a partir de una persistente acumulación de agua en la vía pública que, al combinarse con las temperaturas bajo cero y las intensas heladas registradas en el distrito, derivó en la formación de una gruesa capa de escarcha sobre el pavimento. A esta situación se le sumó, de acuerdo con el testimonio de los habitantes del barrio, la presencia de restos de aceite o combustible, lo que transformó a la esquina en una verdadera trampa resbaladiza para los conductores.

Vecinos descubrieron restos fósiles de una macrauchenia de 10 mil años


Miguel (padre) y Gastón Cáceres (hijo) son vecinos de la zona portuaria de nuestra ciudad. Transitando un sector contra la barranca, observaron un hueso de gran tamaño que afloraba en un pequeño corte del terreno que había sido provocado por el agua de lluvia.

De inmediato pensaron que podía tratarse de material fósil y se pusieron en contacto con el equipo del Museo Paleontológico de San Pedro.

De esta forma, el Grupo Conservacionista de Fósiles pudo identificar la pieza como perteneciente a un curioso mamífero cuya especie se extinguió hace unos 10.000 años. 

La pieza resultó ser la mitad del lado derecho de la pelvis de una Macrauchenia (Macrauchenia patachonica), un llamativo mamífero herbívoro característico de la prehistoria de la región pampeana.

Macrauchenia tenía una curiosa apariencia que recuerda a una mezcla de caballo, camello y tapir. Poseía una prolongación en el labio superior de su boca, a modo de pequeña "trompa", que le habría facilitado arrancar las pasturas de las cuales se alimentaba.

Es una excelente pieza que, de no ser por la buena predisposición de la familia Cáceres, habría desaparecido con nuevas lluvias ya que había quedado en un sector de desgaste de la barranca.

Este fósil llega para complementar la información que el museo ha recabado de estos raros animales, cuyos restos se han hallado, además, en Campo Spósito, Bajo Campodónico, Vuelta de Obligado y ahora en el sector urbano. Además, proporciona un registro de la especie en sedimentos de la edad Lujanense (10.000 a 140.000 años, aprox), ya que hallazgos anteriores se produjeron en capas de mayor antigüedad (Bonaerense y Ensenadense), lo que prueba una continuidad cronológica del animal en nuestra zona durante el último millón de años.