Hallan restos de un toxodonte de 200.000 años con marcas de pisoteo de otros grandes mamíferos

  I ntegrantes del Grupo Conservacionista de Fósiles recuperaron restos óseos de un toxodonte ( Toxodon platensis ) con una antigüedad estimada en 200.000 años. El hallazgo se produjo en el yacimiento paleontológico de Campo Spósito, ubicado a unos 8 kilómetros del casco urbano de San Pedro, y destaca por presentar una inusual marca de "pisoteo" prehistórico en uno de sus huesos principales. El equipo conformado por José Luis Aguilar, Alexis Celié, Jorge Martínez, Walter Parra y Julio Simonini, pertenecientes al Museo Paleontológico de San Pedro, extrajo piezas clave del ejemplar, entre las que se encuentran escápulas, húmero completo, ambas tibias y fíbulas articuladas, parte de la pelvis y una rama mandibular casi completa con sus piezas dentales.

Vecinos descubrieron restos fósiles de una macrauchenia de 10 mil años


Miguel (padre) y Gastón Cáceres (hijo) son vecinos de la zona portuaria de nuestra ciudad. Transitando un sector contra la barranca, observaron un hueso de gran tamaño que afloraba en un pequeño corte del terreno que había sido provocado por el agua de lluvia.

De inmediato pensaron que podía tratarse de material fósil y se pusieron en contacto con el equipo del Museo Paleontológico de San Pedro.

De esta forma, el Grupo Conservacionista de Fósiles pudo identificar la pieza como perteneciente a un curioso mamífero cuya especie se extinguió hace unos 10.000 años. 

La pieza resultó ser la mitad del lado derecho de la pelvis de una Macrauchenia (Macrauchenia patachonica), un llamativo mamífero herbívoro característico de la prehistoria de la región pampeana.

Macrauchenia tenía una curiosa apariencia que recuerda a una mezcla de caballo, camello y tapir. Poseía una prolongación en el labio superior de su boca, a modo de pequeña "trompa", que le habría facilitado arrancar las pasturas de las cuales se alimentaba.

Es una excelente pieza que, de no ser por la buena predisposición de la familia Cáceres, habría desaparecido con nuevas lluvias ya que había quedado en un sector de desgaste de la barranca.

Este fósil llega para complementar la información que el museo ha recabado de estos raros animales, cuyos restos se han hallado, además, en Campo Spósito, Bajo Campodónico, Vuelta de Obligado y ahora en el sector urbano. Además, proporciona un registro de la especie en sedimentos de la edad Lujanense (10.000 a 140.000 años, aprox), ya que hallazgos anteriores se produjeron en capas de mayor antigüedad (Bonaerense y Ensenadense), lo que prueba una continuidad cronológica del animal en nuestra zona durante el último millón de años.