Fuerte demanda y vigilia de 24 horas para la inscripción en los cursos del Centro de Formación Laboral 401

Una inusual demanda se registró en las últimas horas para  las inscripciones en los cursos del Centro de Formación Laboral (CFL) 401. Decenas de aspirantes montaron una guardia de 24 horas sobre la vereda de la calle Las Heras 695 para asegurarse una de las vacantes disponibles. Pese a que la inscripción para otros cursos se realizó durante toda la última semana, la expectativa por la oferta académica llevó a que los primeros interesados comenzaran a formar fila a las 8 de la mañana del domingo, para garantizar su ingreso a las capacitaciones que comenzaron a otorgarse formalmente este lunes. Ante la magnitud de la concurrencia, el director de Educación, Alan Ocampo, y la responsable del CFL, Florencia Freixedes, se presentaron en el lugar durante la jornada de ayer para proponer una alternativa que evitara la espera a la intemperie.

Recuperan el diminuto cráneo de un roedor fosilizado

El Grupo Conservacionista de Fósiles recuperó el cráneo de un roedor fosilizado en un sector de barrancas ubicado en inmediaciones del Bajo Gomila.

La pieza, de apenas 4 centímetros de longitud, está muy bien preservada, con sus series dentales intactas.

El fósil es de un roedor del género Ctenomys, un pequeño mamífero de 20 cm de longitud, y es uno de los más completos que se han descubierto en la zona.

Según informó el Grupo, el ejemplar fosilizado fue recuperado por un equipo formado por Julio Simonini, Walter Parra y José Luis Aguilar.

"A estos pequeños animales, que hoy todavía habitan ciertas regiones de nuestro país, se los conoce con el nombre común de tucu-tuco, por el singular sonido que se escucha cuando alguien se acerca a sus madrigueras subterráneas. Ese sonido es producido por el golpeo que hacen con sus patas y que utilizan como medio de comunicación entre los diferentes ejemplares de una comunidad. Son expertos cavadores de galerías que suelen alcanzar varios metros de largo", explicaron.