Aprehenden a dos hombres por violar perimetrales y exclusiones de hogar

Dos hombres fueron aprehendidos en las últimas horas por personal de la Estación de Policía Comunal (EPC) en diferentes procedimientos, acusados de quebrantar medidas cautelares dispuestas por la justicia en el marco de conflictos familiares y de violencia de género. El primer operativo se llevó a cabo en un domicilio ubicado sobre la calle Humanes al 1500, luego de que un llamado de alerta a la comisaría local advirtiera sobre un conflicto en la vivienda. Al arribar al lugar, los efectivos policiales aprehendieron a un hombre de 49 años, quien poco antes había ingresado sin autorización al inmueble de su madre, una anciana de 82 años. Con esta acción, el sujeto violó una orden de exclusión del hogar y una medida cautelar que se encontraban vigentes. Tras el procedimiento, la víctima fue trasladada a la Comisaría de  la Mujer y la Familia para recibir asistencia y brindar su declaración testimonial.

Prisión preventiva para Patricio Serjal, que quedó detenido

El exfiscal Regional de Rosario, Patricio Serjal, quedó detenido hoy por 90 días como acusado de "diseñar y ejecutar un plan" para cobrarle coimas de entre 4 a y 5.000 dólares mensuales a un capitalista de juego ilegal a quien habría permitido eludir investigaciones, informaron fuentes judiciales.

La jueza Eleonora Verón aceptó la imputación realizada por los fiscales de la Agencia de Criminalidad Organizada y dictó prisión preventiva para Serjal por los delitos de "cohecho pasivo (coimas), incumplimiento de los deberes, transmisión de datos reservados, omisión de persecución y peculado".

"Nunca pedí dinero ni recibí absolutamente nada, al señor (señalado como quien pagaba las coimas, Leonardo) Peiti no lo conozco", dijo el exfiscal durante la audiencia.

Además, reveló que a fines del año pasado su superior, el Fiscal General de la provincia de Santa Fe, Jorge Baclini, le habría pedido la renuncia por el "cambio de gobierno" y afirmó que le "quisieron hacer una cama" porque "evidentemente" lo quieren "sacar del medio".

Por prácticamente los mismos delitos, la semana pasada fue imputado con prisión preventiva el fiscal rosarino Gustavo Ponce Asahad y su empleado Nelson Ugolini.

Para los acusadores, Ponce era quien cobraba las coimas y su empleado le filtraba información judicial a Peiti, el capitalista de juego ilegal imputado por ese delito y como integrante de una banda que cometía extorsiones a nombre de la organización "Los Monos".

Para los fiscales de la Agencia de Criminalidad Organizada, Serjal junto a su subordinado Ponce Asahad y el empleado Ugolini "diseñaron y ejecutaron un plan cuyo objeto fue recibir dinero de Leonardo Peiti y a cambio se comprometían a transmitir información reservada, no investigar hechos que podrían constituir delitos y/o interferir en las investigaciones en curso".

Peiti declaró como imputado arrepentido que desde diciembre de 2018 tenía un acuerdo dinerario con Ponce Asahad –de entre 5 y mil dólares mensuales-, cuando el fiscal le advirtió que existía una "causa grande" en la ciudad de Melincué contra él.

Según los acusadores, Serjal llamó al fiscal Regional que posee jurisdicción sobre Melincué y se interiorizó de la investigación contra Peiti diciéndole que había otra causa en Rosario y podían "pisarse".

Además, Ponce Asahad inició un legajo "mellizo" sobre esa causa pero que, según los fiscales, era solo una carátula que les permitió averiguar lo que ocurría en la investigación de Melincué, cuyos allanamientos fueron filtrados y no encontraron nada.

Peiti dijo que vio en dos oportunidades a Serjal, una en un bar de Rosario y otra en el Hotel "Etoile" del barrio porteño de Recoleta.

Los fiscales expusieron hoy como evidencia los tickets de combustible en estaciones de servicio de Buenos Aires y del peaje de la autopista que une esa ciudad con Rosario como pruebas de que estuvo allí alojado el 13 y 14 de noviembre pasado.

Mientras que Peiti había aportado la factura del hotel con fecha del 14 de noviembre.

Por su parte,el exfiscal Regional aseguró que fue un viaje de trabajo, pero los acusadores expusieron la declaración de un amigo de Serjal que lo acompañó y dijo que se trataba de diversión, e incluso acompañó fotos de ambos en la pileta y tomando tragos.

Por eso, también lo acusaron de peculado, al utilizar recursos públicos para fines personales.

Por último, los acusadores presentaron varias causas por juego y las declaraciones de los fiscales que las instruían, en las que presuntamente Serjal interfirió a favor de garantizar la impunidad de Peiti, quien testimonió que llegaron a pedirle 100.000 dólares para hacerlo pasar por víctima en una investigación que lo tenía como sospechoso.

Información y foto agencia Telam