Actividad portuaria: un buque cargará 33.000 toneladas de trigo y una draga espera en la rada

  El Consorcio de Gestión del puerto de San Pedro anunció el arribo de un buque de gran porte para la exportación de granos y la presencia de maquinaria especializada para el mantenimiento de la vía navegable, según confirmaron hoy fuentes portuarias. En el sector del muelle elevador se espera para la mañana de este domingo el arribo del buque Navi Lyra, una embarcación de 178,41 metros de eslora que navega bajo la bandera de Liberia. El navío procede de la vecina localidad de San Nicolás y tiene como objetivo completar una importante carga de aproximadamente 33.000 toneladas de trigo con destino a los puertos de Brasil.

Piden aplicar el plan de contingencia por incendios en humedales

Agrupaciones socioambientales de todo el país exigieron a los Estados nacional y provinciales la pronta aplicación de un “plan de contingencia y salvataje de fauna y flora autóctona” afectada por la quema de humedales en el delta del Paraná, y que se garantice la “recuperación y restauración del ecosistema”.

Más de cincuenta organizaciones socioambientales solicitaron “la pronta atención a este requerimiento” por la emergencia que vive el delta del Paraná a raíz de los incendios de humedales.

“Entendemos que a más de 6 meses de haberse iniciado los primeros focos de incendios en el delta del Paraná, aún no se han utilizado todos los recursos necesarios para su combate definitivo, o estos no han sido suficientes para combatirlo”, señalaron las organizaciones en un comunicado al que tuvo acceso Télam.

Hasta la actualidad “no se implementó un plan de contingencia y salvataje de fauna y lora fautóctona que salvaguarde sus vidas y continuidad”, remarcaron.

“Es inminente, además, comenzar a establecer límites y prohibiciones inmediatas a los fines de garantizar una recuperación y restauración de estos ecosistemas”, añadieron los ambientalistas.

Por esa razón, "los ecologistas pidieron “atender y disponer de todos los recursos existentes en el combate del fuego en el delta del Paraná”.

También solicitaron la “atención y salvataje de flora y fauna autóctona”, y que se disponga “de forma urgente personal y áreas capacitadas para la detección, socorro, atención y posterior reinserción de especies nativas afectadas por las quemas”.

“A su vez, coordinar con las universidades nacionales y los centros de investigación del Conicet de la región, el relevamiento exhaustivo de la afectación del fuego sobre la flora, la fauna y el suelo de estos humedales”, añadieron.

Por otra parte, solicitaron que se prohíban “las actividades antrópicas en general, salvo las realizadas por los pobladores locales que son armónicas con el humedal, por un lapso mínimo de 3 años en la superficie del delta afectada por el fuego”.

Ambientalistas, en conjunto con los policías enterrianos, investigan la posible utilización de un espiral de mosquitos para generar varios focos simultáneos sin que los presuntos iniciadores puedan ser vistos.

"El tema del espiral se conoció hace como un mes, y resulta creíble a la luz de lo que sucede con algunos focos de incendios, que no tienen nada de espontáneos y sí mucho de intencionales", dijo a Télam un vocero del grupo ecologista El Paraná No se Toca.

El método del espiral consiste en arrojar algún líquido combustible en un sector del campo y luego le colocan una mecha larga de varios metros, de las que se usan en los fuegos de artificio, aseguraron a Télam las fuentes consultadas.

Esa mecha está unida a la punta del final del espiral y se enciende en la parte opuesta.

La demora en quemarse el espiral y llegar a la punta donde está la mecha, es de casi una a dos horas, tiempo suficiente para que él o los pirómanos puedan hacer el mismo procedimiento en otros sectores del campo y alejarse de la zona.

Cuando los drones de vigilancia pasan por el lugar, no detectan presencia humana en la zona, pero de pronto, surgen focos de incendios "espontáneos" en distintos lugares de las islas,

Esta ingeniosa y dañina modalidad, se suma a otras más conocidas como neumáticos encendidos, estopas y ladrillos envueltos con bolsas embebidos en gasoil, para encender el fuego en forma intencional las islas del delta del Paraná.

También las llamadas "cunas de fuego" (palos y ramas entrelazadas entre si y amarradas con hilo o alambre), se utilizan para "arrancar" los incendios, que luego, resultan imparables por la combustibilidad de la vegetación seca en las islas.