El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

El pozo del Convento Franciscano, tapado por los yuyos

Vecinos que esperaban por ser atendidos en dependencias municipales, advirtieron la situación que presenta el patio del histórico edificio de Pellegrini 150.
En particular, tomaron fotografías que retratan el estado que presenta el histórico pozo del Convento Franciscano sobre el que se erigió el pueblo que luego se transformaría en ciudad.
Cubierta de yuyos, la vitrina que debería permitir a los sampedrinos y turistas observar los restos, se encuentra totalmente tapada, dando además un pésimo aspecto. 

El lugar fue descubierto en 2012, durante los trabajos que se realizaban en el jardín municipal.
Hasta el 2013, la Dirección de Cultura, el Grupo Conservacionista, el Museo Histórico e investigadores del CONICET trabajaron para acondicionar los restos del último vestigio de los primeros tiempos de San Pedro. 
El pozo, en 2013

El pozo fue hallado en el patio de la Municipalidad por un albañil. En su interior se encontraron objetos de mampostería y otros elementos de los siglos 18 y 19. 

Los trabajos permitieron ofrecer al público una vista a través de un cerramiento vidriado, además de cartelería  educativa, vitrinas con los  elementos recuperados, una puesta en valor del antiguo aljibe y el acondicionamiento de la fuente de origen alemán del siglo XIX, presentes en el jardín municipal.

Las imágenes sobre el estado que presenta el lugar hoy, son elocuentes. La falta de mantenimiento ya había sido advertida en 2016, pero se profundizó en los últimos tres años.
El lugar, que en algún momento formó parte del recorrido de los guías turísticos por el Palacio Municipal, se encuentra seriamente deteriorado.