Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

“Que se termine esto, porque vamos a seguir llorando hijos”

Foto "El Diario de San Pedro"
Familiares y amigos de Nelson Lillo, el policía asesinado hace exactamente una semana, marcharon por las calles céntricas, acompañados por centenares de vecinos que se sumaron al pedido de Justicia. 

En declaraciones a los medios presentes, el padre de Lillo se refirió al Poder Judicial, luego de que se conociera que al menos uno de los partícipes de la banda que participó del asalto y tiroteo estaba con salidas transitorias de la cárcel: “Se tienen que hacer cargo los Jueces que sueltan a estas porquerías para que salgan a matar. Que se termine esto, porque vamos a seguir llorando hijos. Tienen que tomar cartas en el asunto. No pueden soltar a un tipo que le faltaban diez años para salir. Para que salga a matar. ¿No lo entienden los jueces, los fiscales?” 
Por su parte, la hermana del Suboficial de la Policía Local muerto en cumplimiento del deber, agregó: “Quiero agradecerle a la gente por el acompañamiento, por el apoyo que tuvimos y seguir pidiendo justicia por mi hermano, y para que este tipo no salga más de la cárcel. Que no lo suelten y que no le den beneficios. La policía nos cuida a nosotros pero ellos tienen que cuidar a la policía. 27 años tenía mi hermano, recién empezaba y este tipo le sacó todas las ilusiones y los proyectos que tenía”.