Operativos de seguridad en el boulevard: secuestran motos y detectan casos de alcoholemia positiva

La Dirección de Tránsito local, en un trabajo conjunto con la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), desplegó este fin de semana una serie de dispositivos de control vehicular en la zona del boulevard. El despliegue de las fuerzas de seguridad tuvo como objetivo principal el ordenamiento del espacio público y la verificación del cumplimiento de las normas viales vigentes. ​Como resultado de las inspecciones realizadas en puntos estratégicos, las autoridades procedieron al secuestro de diez motocicletas. Las unidades fueron retiradas de circulación debido a que presentaban escapes modificados, diseñados específicamente para generar ruidos molestos que alteran la tranquilidad del vecindario, sumado a la falta de la documentación obligatoria para transitar por la vía pública. ​ En el mismo marco de prevención, los agentes llevaron a cabo test de alcoholemia a los conductores que circulaban por la zona. Durante el procedimiento se detectaron tr...

Branto Ayala vuelve al penal de Sierra Chica

La Justicia finalmente dispuso el destino del peligroso delincuente Roberto Gerardo Branto Ayala a una cárcel de máxima seguridad. 
El destino elegido para el imputado por el asalto que derivó en el asesinato del policía Nelson Lillo es la Unidad Penitenciaria 38, de Sierra Chica, en donde ya estuvo alojado durante algunos de sus múltiples períodos de reclusión. De hecho, se lo vinculó con las bandas de algunos de los llamados "12 apóstoles" que perpetraron el más cruento motín de la historia carcelaria argentina.

 “El Zurdo” fue trasladado en la madrugada del jueves desde el Hospital Subzonal “Dr. Emilio Ruffa”, en donde permaneció internado desde su detención, el sábado, recuperándose de las heridas sufridas durante el tiroteo con la policía. 
“Tito”, como también se lo conoce, no regresó a la cárcel luego de una salida transitoria. Por tal motivo, se descuenta que deberá cumplir en forma efectiva la pena de prisión por los secuestros perpetrados en 2003 y 2004, que culmina dentro de diez años. A eso deberá sumarse el asalto perpetrado en San Pedro, el homicidio de Lillo y, probablemente, otros hechos ocurridos en Baradero en las últimas semanas.