El Museo Paleontológico recibe fotografías inéditas del histórico rescate de las dragalinas en Lechiguanas

 El Museo Paleontológico de San Pedro incorporó a su Archivo de Documentación Histórica una colección de 35 imágenes inéditas que retratan una verdadera epopeya de la ingeniería fluvial en la región: el rescate, en 1991, de cuatro colosales dragalinas que habían quedado sepultadas por el agua y el barro en las Islas Lechiguanas tras el fracaso de un ambicioso proyecto agropecuario. Las fotografías fueron donadas por Rodolfo Nelson González, fundador de la empresa Tecmaco de la ciudad de Campana y protagonista central de la recuperación, junto a su amigo Claudio Navarrete, quien actuó como nexo con el Grupo Conservacionista del museo tras interesarse en las publicaciones de la institución.

Mensajes de falsos secuestros causaron paranoia en la ciudad

Nuevamente, la “viralización” de supuestos intentos de secuestros a niños y adolescentes generó paranoia durante el fin de semana en nuestra ciudad. 
Desde el intento por “levantar” a chicas hasta el robo de órganos, los mensajes tenían un denominador común en la denuncia por la supuesta utilización de vehículos utilitarios, de diferentes marcas. 

 Por supuesto, todos los casos eran falsos. No intentaron secuestrar adolescentes a la salida de una escuela, ni en la costanera, ni en ninguna plaza. Tampoco hubo alerta policial en hospitales y clínicas tal como se dijo. 
El extremo fue el mensaje de audio de una mujer que relataba un episodio que parecía salido de una película, supuestamente ocurrido en Pérez Millán: el conductor de una combi que se suicidaba al estar rodeado por policías, que luego habrían encontrado a cuatro niños sin los órganos en el interior del vehículo. 
A esto deben sumarse, nuevamente, las fotos con caras de los supuestos secuestradores (como ya se informó son narcotraficantes detenidos hace varios años en Méjico), o la imagen de una niña presuntamente desaparecida acompañada por el audio desesperado de alguien que decía ser su padre, o su madre. Lo que para muchos es una broma, en realidad representa un serio riesgo. 
La última vez que este tipo de conductas se repitieron en nuestra ciudad, y en otras, se produjeron agresiones a conductores de utilitarios que respondían a las características físicas de los supuestos secuestradores.