El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Hijo de viveristas asaltados: “Decir que estamos muy bien suena a chiste”

Mariano Medina, hijo de los viveristas que fueron asaltados y torturados en junio de este año, consideró que las declaraciones del Superintendente de Seguridad Rural de la provincia de Buenos Aires “suenan a chiste”.
José Luis Quarleri dijo esta mañana que la situación en San Pedro “está muy bien”.
 “Suena a chiste porque está muy complicada la inseguridad en el campo” indicó Medina, en declaraciones al programa “El Círculo” de La Radio 92.3. 

“Después de los casos pasados se ven más patrulleros, pero en el campo siguen afanando. Entraron a domicilios, plantas, en mi caso siempre algo falta. Los patrulleros se ven, la luz a lo lejos, pero si los ladrones están medio de las plantas no se ven” precisó. 
Medina recordó el episodio ocurrido en julio en el vivero “El Tucumano”: “Estábamos terminando de trabajar a las 18. A mi viejo y mi vieja los maniataron, los recontragaraon a palos, los amenazaron con cortarles los dedos, les hacían el submarino seco, a mi vieja le ponían una campera en la cabeza y le pegaban”. 
El hijo de las dos víctimas del brutal episodio remarcó que “son calles transitadas y uno siempre ve uno que pasa, pero en este caso no era ningún auto sospechoso, era un auto común, y los tres hijos de puta que iban en el auto andaban bien vestidos, no tenían pelo largo ni cicatrices, nada que te llame la atención”.