Realizaron con éxito en el Hospital una intervención de alta complejidad ante una fractura y hundimiento de cráneo

  Un hombre que ingresó este fin de semana al Hospital Municipal Dr. Emilio Ruffa con un cuadro de extrema gravedad, producto de un conflicto familiar, evoluciona favorablemente luego de ser intervenido de urgencia por el equipo médico local. El paciente presentaba un traumatismo de cráneo severo con fractura y hundimiento, una condición que requería resolución inmediata debido al riesgo de vida. Ante las demoras registradas en el sistema de traslados y dada la urgencia del caso, el personal de la Unidad de Terapia Intensiva del nosocomio asumió la responsabilidad de la operación. La decisión contó con el aval previo de la Región Sanitaria IV de la Provincia de Buenos Aires, lo que permitió proceder de manera local para estabilizar al hombre sin dilaciones que pudieran comprometer su estado de salud.

Empleados a socios de la clínica: “La desidia con la que actúan es irritante”

Los empleados de la Clínica San Martín difundieron un panfleto con una solicitada dirigida al directorio del centro asistencial. 
“Tengan a bien hacerse cargo de presentar el balance exigido por la firma interesada en hacerse cargo del nosocomio, cuya fecha límite es el día 13 de junio de 2016 para su estudio y posterior presentación en la asamblea correspondiente, a los efectos de que se defina esta situaciòn laboral que ya lleva 45 días, en los cuales el Directorio en su conjunto no ha dado ninguna respuesta definitiva, solo vaguedades individuales” expresan. 

 La nota menciona a los doctores Roberto Conde, Lidia Ronte, Daniel Ureta, Gabriel Duffard, Julio Simonini, Elizabeth Pinilla, Alberto Bona Chiogna, Ana Taurizano, Enrique Villa, Ricardo Rossi y Juan José Espósito, además de los herederos del Dr. Adolfo Artana y Vicente Giordano. 
 En otro párrafo, agregan: “Nos han dejado abandonados a nuestra suerte y a cargo del establecimiento para decidir irse a atender a consultorios privados, sin dar la cara y sin solucionar la situación caótica que se está viviendo”. 
Con dureza, apuntan que “la desidia con la que actúan es insostenible e irritante” y que son ellos “los responsables encargados de exigirle al profesional actuante en la empresa la firma de dicho balance”. El cierre indica: “Queda en sus manos, como debe ser, la resolución de este tema”.