El Centro de Comercio manifestó su preocupación por la inseguridad y exigió mayor articulación judicial

  La Comisión Directiva del Centro de Comercio e Industria (CCIT) manifestó su profunda preocupación ante una nueva escalada de robos en la zona urbana y diversos hechos de violencia registrados en distintos sectores del partido. A través de un pronunciamiento institucional, la entidad mercantil subrayó que la reiteración de estos episodios delictivos obliga a sostener un reclamo social permanente para evitar que la problemática pierda visibilidad y legitimidad en la agenda pública. La organización expresó además su solidaridad con las familias afectadas, haciendo especial mención a un ex integrante de su comisión directiva que sufrió un hecho de inseguridad en su ámbito familiar.

“En San Pedro no tengo seguridad jurídica para abrir una fábrica de fideos”

Adriana Bosco, apoderada del grupo empresario que construye el Hotel Azahares, se refirió a la denuncia formulada contra UOCRA. 
La representante de la firma que también nuclea a Maxiconsumo y Marolio, entre otras empresas, dijo que el gremio recurre al Ministerio de Trabajo ante cada planteo no respondido. 

En tal sentido, recordó que la última denuncia sindical por mejoras en la seguridad e higiene terminó con una inspección, en la que no se detectaron irregularidades. 
 Sobre la suspensión de los trabajos de una fábrica de pastas secas en el parque logístico de ruta 1001, recordó que “cuanto tenga que acondicionar los galpones voy a depender de UOCRA” y que la decisión no tiene marcha atrás: “No en la primera vez que pasa, y acá hay amenazas de por medio. En San Pedro no tengo seguridad jurídica para abrir una fábrica de fideos, porque una máquina vale 10 millones de euros. Yo no puedo trabajar con la UOCRA“ 
Bosco dijo a La Radio 92.3 que en ningún lugar del país tienen problemas con el gremio, salvo en San Pedro. “A mí no me gustan las medidas extremas, prefiero el diálogo, por eso junté a los delegados, les dije que cumplen una función social, pero también trabajan, y me respondieron que el delegado de obra, ni el subdelegado, trabajan, cuando la ley dice que tienen dos horas para recorrer la obra y después trabajan". 
UOCRA denunció ante el Ministerio de Trabajo una persecución laboral, una medida desestimada por la vocera empresarial: “Una persona tenía tres apercibimientos, lo que validaba una suspensión, pero antes de eso hablé con él. Incluso conseguimos odontólogos, médicos, y nadie trata a los empleados como esta obra. Hasta me ocupé de crear con la escuela de oficios”.