Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

El encuentro de la vicepresidenta y un excombatiente gracias a una sampedrina

La vicepresidenta de la Nación Gabriela Michetti se reencontró en Puerto Madryn, Chubut con un ex combatiente de Malvinas al que le había escrito una carta durante el conflicto bélico. 
El exsoldado, del que no se brindó información sobre su identidad, había guardado la nota enviada al frente de batalla por quien entonces era una joven de 17 años que estudiaba el bachillerato en Ciencias Políticas. 

El encuentro se produjo a partir de la intervención de la sampedrina Eleonora Taurizano, quien se encontró con el excombatiente en Chubut. “Tuve la oportunidad de ir a Puerto Madryn y el chofer de la combi es ex combatiente de Malvinas. Así que hablamos sobre dónde estuvo y cómo llegó a Madryn, y nos muestra una carta que tenía la firma de Gabriela Michetti. Nos dijo que no le había dicho nada. Que siempre quiso guardar reserva de su identidad” indicó Taurizano a La Radio 92.3. 
Fue la docente quien se comunicó con la Vicepresidenta y le hizo conocer la historia. 
 Esta semana, Michetti estuvo en Madryn. Simuló una visita al intendente Ricardo Sastre, se reunió con el gobernador Mario Das Neves y visitó un comedor infantil y una escuela. Después se retiró diciendo que iba a cumplir con un “trámite personal”. 
Ese trámite fue encontrarse con aquel soldado que al igual que muchos otros había recibido cartas de estudiantes y chicos mientras peleaba en el campo de batalla. Lo único que se supo fue que en aquellos día de 1982 ,cuando recibió la carta de Michetti, el soldado se emocionó y se puso a llorar. Por eso la guardó.