Detección de un 62% de informalidad laboral en una fiscalización durante la cosecha de batata

 Un operativo de fiscalización laboral realizado en la zona rural de Gobernador Castro detectó que el 62 por ciento de los trabajadores de un establecimiento agrícola se desempeñaba sin la registración formal correspondiente. La intervención, que tuvo lugar en un campo dedicado a la cosecha de batata, derivó en el inicio de actuaciones administrativas contra la empresa responsable. El procedimiento fue llevado adelante de manera conjunta por agentes del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) y de la Agencia Territorial San Nicolás, dependiente de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. Durante el relevamiento, los inspectores identificaron a 62 peones rurales en plena tarea, constatando que 38 de ellos no figuraban en las bases oficiales de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Tres empleadas del Centro de Acceso a la Justicia, despedidas “sin causa”

Como parte de las cesantías dispuestas por el gobierno de Macri, tres empleadas del Centro de Acceso a la Justicia (CAJ) de San Pedro que ejercían funciones desde septiembre de 2015,  fueron despedidas “sin causa”.
Los telegramas de despido llegaron el viernes 15 con la nota: “Notificamos a usted que prescindimos de sus servicios a partir del día de la fecha”. Las trabajadoras rechazaron la carta documento por considerarla “ilegal, improcedente y manifiestamente discriminatoria y temeraria”.

“Estábamos contratadas mediante el ente cooperador que se denomina ACARA”, explicó a Noticias San Pedro una de las damnificadas. “Ya habíamos superado el régimen de prueba (3 meses), nuestro contrato se enmarca dentro de la ley de contrato de trabajo. El contrato que firmamos no tenía un plazo, era por plazo indeterminado, por lo cual sabíamos que al superar el período de prueba entendemos que teníamos cierta estabilidad. Si bien formalmente no estábamos en planta permanente, al superar el período de prueba teníamos la estabilidad que nos corresponde como empleado público”, detalló.
Aunque no hay motivo explícito de las cesantías, las trabajadoras lo atribuyen a una cuestión ideológica, al haber sido designadas en el anterior gobierno. En la respuesta al telegrama de despido, las trabajadoras expresan que desde el 15 de septiembre prestaron tareas en “forma habitual, regular y propia de la planta permanente (…) con una jornada completa de lunes a viernes de 8 a 16 hs. hasta la actualidad”. Por esa razón, señalan que poseen “estabilidad absoluta correspondiente a los empleados estatales”, y consecuentemente consideran que el Ministerio está “vedado de despedir, en forma ilegal y sin un acto administrativo – consecuencia de un sumario administrativo previo- de un órgano competente que así lo determine”.
Asimismo, la nota hace referencia a las declaraciones vertidas por autoridades del Ministerio de Justicia relacionadas con el despido de “los ñoquis militantes” y expresa que evidencia “una conducta discriminatoria por filiación política o ideológica”.
Con todo, intiman a que en un plazo de 24 horas deje sin efecto los despidos y reintegre a las trabajadoras al puesto laboral, con el consecuente abono de salario.
Los Centros de Acceso a la Justicia dependen del Ministerio de Justicia de la Nación y son espacios para asesorar profesionalmente a la comunidad, llegando a sectores vulnerados de la ciudad. La intención es garantizar el pleno ejercicio de los derechos y la igualdad de oportunidades en barrios y localidades. Cuentan con equipos interdisciplinarios, compuestos por abogados, psicólogos, trabajadores sociales y mediadores comunitarios.
En San Pedro, el CAJ tenía sede en el CIC pero como la finalidad era que fuera intinerante, había logrado establecerse en localidades y barrios como Río Tala, Bajo Tala, Doyle y La Tosquera. Allí habían realizado asesoramiento jurídico gratuito, contención en casos de violencia de género, otorgado 400 turnos para realizar el DNI y trámites migratorios, entre otras acciones. Así, articularon su tarea con Registro Civil, Migraciones, Desarrollo Humano, CDR, con la intención de que las personas en situación de vulnerabilidad tuvieran un asesoramiento integral.

Por el momento, se espera una respuesta del Ministerio a la nota remitida hoy por las trabajadoras. En tanto, se desconoce si el CAJ continuará trabajando con nuevo personal o cerrará.