Niños y adolescentes presentaron proyectos comunitarios en el marco del programa Decisión Niñez

 La instancia local del programa provincial Decisión Niñez se desarrolló en las instalaciones del Centro Integrador Comunitario, ubicado en la intersección de Hermano Indio y Casella. La jornada, coordinada por el Municipio de San Pedro a través de la Secretaría de Desarrollo de la Comunidad, funcionó como el espacio donde niños, niñas y adolescentes de distintos sectores de la ciudad compartieron sus propuestas ante los equipos de acompañamiento institucional. El encuentro contó con la participación activa de representantes de Envión Canaletas, Cuidadores de la Casa Común, las Escuelas Secundarias N° 10 y N° 11, el Anexo 2050 de Vuelta de Obligado y el barrio Bajo Cementerio. En total se expusieron siete proyectos centrados en temáticas claves para el desarrollo barrial, tales como mejoras comunitarias, cuidado de espacios públicos, seguridad, medio ambiente y convivencia.

Quejas de comerciantes “encerrados” por vallas en el Mastai

Comercios ubicados en la zona de la Avenida Costanera y la Bajada de 11 de Septiembre quedaron “encerrados” por las vallas de seguridad del operativo montado para el festival Mastai. 
 Sus propietarios se quejaron esta mañana por las pérdidas que la medida les provocó, sobre todo ante la proliferación de cientos de puestos de venta en condiciones irregular. 

 Mariano dijo a La Radio 92.3 que convocaron al personal desde las 10 de la mañana, pero que los dos primeros turnos no tuvieron ventas. 

“Nos encontramos con que a las 11 cerraron con vallas, haciendo un embudo que depositaba a la gente dentro del balneario, de ambos lados. Y le prohibieron bajar a la costanera” confirmó. 
“A no ser por algo fortuito que ocurrió en el Mastai, que se quedaron sin alimentos y nos convocaron para que por favor vayamos a vender porque no había nada para vender, a las 11 de la noche empezamos a recuperar parte de lo invertido” explicó. 
“Específicamente en la plaza de la Amistad eran todos puestos irregulares, la calle Botaro eran puestos por todos lados” recordó, considerando que “es una injusticia porque para habilitar, si no tenés la autorización de bomberos, o el REBA, ARBA y todas las cosas que hay que pagar, no podés abrir, y el sábado a nadie se le exigía nada”. 
“Era una indignación y llegó un momento en que me fui a hablar con el jefe de seguridad para que dejaran pasar la gente que venía a mi negocio, porque tampoco la dejaban entrar, aunque no fueran al Mastai” agregó.