El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Un fósil de la Antártida al Museo Paleontológico


Un hombre oriundo de Capital Federal donó un fósil de la Antártida al Museo Paleotológico de San Pedro.
Se trata de un amonite, moluscos cefalópodos que habitaron los mares del mundo desde el Devónico (unos 400 millones de años) hasta el Cretácico (hace unos 65 millones de años).


El hombre, Sergio Gustavo Bocchio, lo tenía en su casa desde hace 20 años. Se lo había dado un amigo de su familia quien, por su carrera militar, solía realizar viajes al continente antártico.

Bocchio era un interesado en el mundo de los fósiles, y atesoró el regalo por varios años hasta que, en una de sus escapadas a San Pedro, conoció el Museo Paleontológico. Luego volvió con el fósil que cedió definitivamente al Museo “Fray Manuel de Torres”.

“Los amonites estuvieron emparentados con los pulpos y los calamares que hoy conocemos y su  diversidad de formas y tamaños fue verdaderamente importante. Algunas especies medían tan sólo unos pocos milímetros mientras que las más grandes llegaron hasta los 3 metros de diámetro, convirtiéndose en verdaderos gigantes del mar”, señalaron desde el Museo. 

Los amonites desaparecieron, coincidentemente, durante la gran extinción de los dinosaurios.