Aprehenden a dos hombres por violar perimetrales y exclusiones de hogar

Dos hombres fueron aprehendidos en las últimas horas por personal de la Estación de Policía Comunal (EPC) en diferentes procedimientos, acusados de quebrantar medidas cautelares dispuestas por la justicia en el marco de conflictos familiares y de violencia de género. El primer operativo se llevó a cabo en un domicilio ubicado sobre la calle Humanes al 1500, luego de que un llamado de alerta a la comisaría local advirtiera sobre un conflicto en la vivienda. Al arribar al lugar, los efectivos policiales aprehendieron a un hombre de 49 años, quien poco antes había ingresado sin autorización al inmueble de su madre, una anciana de 82 años. Con esta acción, el sujeto violó una orden de exclusión del hogar y una medida cautelar que se encontraban vigentes. Tras el procedimiento, la víctima fue trasladada a la Comisaría de  la Mujer y la Familia para recibir asistencia y brindar su declaración testimonial.

La madre de la niña trasplantada del corazón ocupó, con sus 8 hijos, un departamento del barrio FONAVI

Foto Facebook La Radio (ver album siguiendo el enlace)
Una mujer con ocho chicos ocupó un departamento del barrio FONAVI I. 
Entre los niños, se encuentra Oriana, la pequeña que fue trasplantada del corazón el 5 de diciembre de 2009. 
El lugar estaba deshabitado desde hace una semana, tras el fallecimiento de la propietaria. Los vecinos dieron aviso a la policía, que hoy notificó a la mujer que debe retirarse del lugar. 

Mariana Chirino indicó a La Radio que llegaron a ese lugar “porque no tenemos un techo” y confirmó que “la persona que vivía en este departamento murió y no tenía a nadie que reclame nada”. 
Chirino sostuvo que no tiene “un techo seguro para mis hijos” y recordó que las autoridades “prometen y no dan nada”. 
Oriana fue trasplantada del corazón luego de ingresar en emergencia nacional del INCUCAI. Su caso llegó a los medios nacionales. En su momento, los médicos dieron una serie de indicaciones que debían cumplirse para preservar las condiciones en que la niña debía vivir para recuperarse. 
Ante la difícil situación social de la familia, el Estado debía hacerse cargo de la asistencia. “Antes estábamos en calle Independencia, en donde me pagaron un mes de alquiler, pero después no pagaron más, y teníamos plazo hasta hoy para irnos. También estuvimos en calle Manuel Iglesias, pero era una vivienda llena de cucarachas y humedad, en donde la nena no podía estar” explicó. 
Mariana llegó al extremo de amenazar con prenderse fuego si la desalojan.