Jóvenes del Programa Envión encabezaron una jornada de forestación en el Playón Depietri

Jóvenes que integran el Programa Envión encabezaron una jornada de forestación en la plaza del Playón Depietri, donde se plantaron 11 nuevos árboles. La iniciativa se llevó a cabo en un trabajo conjunto con el personal de las áreas de Parques y Jardines y del Cementerio, reparticiones dependientes de la Secretaría de Servicios Públicos local. Los ejemplares colocados en el espacio público fueron provistos por el Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires. La entrega de la forestación se concretó a partir de las gestiones realizadas previamente por la Secretaría de Desarrollo Económico del municipio.

Nelson Goerner se presentará nuevamente en el Wigmore Hall de Londres el 11 de Septiembre


El concierto del sampedrino Nelson Goerner en el Wigmore Hall de Londres, el 10 de Julio de este año, y que se presentará como álbum en el otoño europeo, puso nuevamente al notable pianista en el centro de los elogios de la prensa especializada.
La próxima actuación en el mismo escenario será el 11 de Septiembre
Compartimos con nuestros lectores el avance del espectáculo, con una nota a Goerner en inglés (lamentablemente sin subtítulos en castellano).
Uno de los más destacados críticos londinenses, Ivan Hewett, del Daily Telegraph, reconoció estar “impresionado por la gama de estados de ánimo del pianista Nelson Goerner”, otorgando 4 de 5 estrellas como puntaje al mencionado concierto.
“Pequeño, limpio, como reverentemente en posición vertical, casi como un monaguillo, en su entrada, nada hacía pensar que el pianista Nelson Goerner era el centro de atención” dice Hewett en su crónica.
Luego, destaca “una capacidad asombrosa para convertir instantáneamente un estado de ánimo a otro”.
Sobre la parte del concierto dedicada a Debussy (un fragmento podemos verlo en el video), el periodista señala: “Tras el incendio de la gloria, la delicada acuarela de “Imágenes” de Debussy fue destinado a ser un shock. En las manos de Goerner la diferencia era tan absoluta que era extraña, como si algún otro pianista había tomado posesión de ese cuerpo esbelto. Él hizo que el torbellino del baile del último movimiento tuviera una delicadeza increíble, así que parecía el latido de un solo sonido en lugar de una serie de notas separadas. Pero el fuego seguía allí, esperando a estallar en cualquier momento - como lo hizo al final de L'Isle Joyeux de Debussy (la isla feliz), donde el gran poder de la danza final silvestre era muy superior a cualquier cosa que pueda tener esperado”.