Aprehenden a dos hombres por violar perimetrales y exclusiones de hogar

Dos hombres fueron aprehendidos en las últimas horas por personal de la Estación de Policía Comunal (EPC) en diferentes procedimientos, acusados de quebrantar medidas cautelares dispuestas por la justicia en el marco de conflictos familiares y de violencia de género. El primer operativo se llevó a cabo en un domicilio ubicado sobre la calle Humanes al 1500, luego de que un llamado de alerta a la comisaría local advirtiera sobre un conflicto en la vivienda. Al arribar al lugar, los efectivos policiales aprehendieron a un hombre de 49 años, quien poco antes había ingresado sin autorización al inmueble de su madre, una anciana de 82 años. Con esta acción, el sujeto violó una orden de exclusión del hogar y una medida cautelar que se encontraban vigentes. Tras el procedimiento, la víctima fue trasladada a la Comisaría de  la Mujer y la Familia para recibir asistencia y brindar su declaración testimonial.

Libertad para Rodolfo Barrios

Rodolfo Barrios, uno de los tres detenidos por la tentativa de homicidio de Ezequiel Miño, recuperará la libertad en las próximas horas, por aplicación del artículo 161 del Código Procesal Penal.
Barrios declaró esta mañana y el Fiscal, al considerar que no había mérito suficiente para dejarlo detenido durante el proceso, dispuso que sea liberado en forma inmediata.

El trámite administrativo se completará en las próximas horas, según explicó el Dr. Hugo Lima, abogado de la familia.
Sin embargo, Barrios quedará vinculado a la causa, al igual que su hijo Lucas, presunto autor material de los disparos contra Miño, y quien se encuentra en prisión domiciliaria.
Lima recordó las características que rodean el caso: “Había habido un problema entre el hijo de Barrios y el otro chico que lo había agredido con una navaja y le había atravesado el brazo derecho cortando todos los tendones. Fue un problema entre los dos chicos. Los padres intervinieron para sacarlo de ahí”.

El otro planteo realizado por Lima es que no se trató de una tentativa de homicidio, sino de un abuso de arma, ya que el disparo que recibió Miño fue en la rodilla y no en una zona del cuerpo que pudiera provocar que su vida corriera riesgo.