El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

“Buscan alivianar el contenido de la violencia, darle poca profundidad, superficialidad”

El licenciado Daniel Agazzi reflexionó esta mañana sobre los episodios de violencia en la sociedad, y particularmente entre los jóvenes, luego del video publicado ayer de una pelea entre dos chicas a la salida de un colegio. 
 “La palabra ha dejado de ser para ellos el modo de resolución de los problemas o de intercambio que tenemos. Es abandonar la palabra como sentido de comunicación y ponerme a transformarlo con las manos” consideró Agazzi.
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 “Es violencia contra el otro en función de la demostración de algo, que quiero que los otros vean” reflexionó sobre los episodios que se repiten en la ciudad. 
 Con respecto a la conducta asumida por quienes rodean a quienes se pelean, miran, no intervienen e incluso filman lo sucedido: “Tenemos al otro que está observando. El sentido es alivianar el contenido de la violencia en cada uno de ellos. Algo así como darle un poco de profundidad, una superficialidad. Se pierde la noción de lo importante o de lo esencial de determinados comportamientos. Va en la línea de que se puede tener un prostíbulo por televisión y que se pueda objetivar la mujer solo como objeto de consumo personal, y esto está muy bien visto por chicas que están encantadas de ser llamadas botineras”.