Una joven de 18 años en terapia intensiva tras un grave accidente en la ruta 191

 Una joven de 18 años permanece internada en estado crítico en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del hospital local, tras sufrir graves heridas al caer de la motocicleta en la que circulaba durante la madrugada de este domingo. La paciente, identificada como Martina Pérez, ingresó a la guardia del centro asistencial a las 6:15 con un cuadro de traumatismo de cráneo severo. El jefe del servicio de emergencias, Dr. José Herbas, confirmó que la joven se encuentra bajo monitoreo permanente debido a la gravedad de su estado. Según el parte médico, el impacto le provocó lesiones de consideración que obligaron a su inmediata asistencia respiratoria y estabilización, mientras se gestiona su traslado a un centro sanitario de mayor complejidad para recibir tratamiento especializado.

Un lobo marino en la zona portuaria

El lunes, personal de Puerto San Pedro y Prefectura encontraron nuevamente un lobo marino nadando en ruta errática en nuestro Delta.
Esta especie pertenece al orden Arctocephalus australis, y su pelaje está compuesto por 2 tipos de pelo que le dan protección y flotabilidad.

El macho se diferencia de la hembra, ya que llegan a pesar 160 Kg y son de color gris, mientras que las hembras solo 50 Kg y son más claras. Las crias nacen con unos 3 Kg de peso y son de color negro.
Se distribuyen a lo largo de todas las costas de Sudamérica e islas desde el Perú, Chile (Pacifico) hasta la Pcia de Bs As (Atlántico).
Alejandro García, médico veterinario, informó que posiblemente “este ejemplar llegó desde el “apostadero” situado en Punta Mogotes, ya que presentan un desplazamiento errático, siendo posible observarlos en áreas fuera de su rango de distribución”.
Su dieta habitual esta compuesta por Caracoles de mar, pescadilla, Merluzas, anchoítas, crustáceos. Durante su corta estadía en nuestra ciudad, se suplió por Pez Pollo que el Dr García donó, y Mojarras recién pescadas por sus cuidadores.
“Fue contactado el Sr Andrés Capdevielle y el responsable del acuario del Zoo de Buenos Aires para su rehabilitación y posterior liberación. A los dos exámenes clínicos se lo observó “vivas”, (incluso intentó mordernos) en varias oportunidades si bien no son una especie agresiva. Se recomendó mantenerlo hidratado, en sector húmedo (salvo por la noche para conciliar el sueño) para nuevamente por la mañana ser colocado en agua” indicó García.
“Previa gestión con personal de la Municipalidad (para su traslado) será devuelto al mar cerca de su apostadero por a través del Zoo de Bs As, lo cual agradezco por su habitual hospitalidad y respuesta por el particular como durante mi desempeño para la Fundación Bioandina” concluyó el veterinario.