Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Alumnos de la Escuela Agropecuaria realizan acciones contra la contaminación

Alumnos de primer año de la Escuela Agropecuaria Nº 1 comenzaron a realizar acciones contra la contaminación de la zona, relacionadas con investigación y difusión de una problemática de interés.
La finalidad es contribuir a “mejorar la calidad de vida de los ciudadanos locales”, informó el profesor Sebastián Estévez. Entre las tareas que realizan, está la recolección de pilas en desuso, relevamiento de basuras visibles en las costas del Río Paraná y de la quema de basuras en el basural a cielo abierto.
“Hoy en día, debido a que todos estamos ocupados con nuestros trabajos, intentando generar los ingresos que nos permitan tener una buena o mejor calidad de vida, muy poca gente tiene el tiempo o ganas de ocuparse de temas que creemos tendrán su repercusión en un futuro lejano. El futuro ha llegado. La contaminación está en San Pedro”, plantean los chicos.
También manifiestan que “existe la creencia generalizada que la basura que no se ve en nuestras casas ha desaparecido y ya no es un problema”. Sin embargo, aseguran que “no porque no la veamos, deja de tener influencia en nuestras vidas y sobre todo nuestra salud y la del ambiente sampedrino”.
En relación al basural específicamente, explican que “su ubicación estratégica con respecto a la ciudad, determina que según sople el viento, nos devuelva el humo de nuestros desperdicios directamente a la ciudad”. En ese sentido, señalan que se están quemando plásticos que producen sustancias llamadas dioxinas, que es cancerígena, según está comprobado científicamente. Los alumnos visitaron el basural (con barbijos) con el objetivo de difundir el problema y para que “todos sepamos que existen zonas no tan lindas de nuestra ciudad, que el Río Paraná recibe grandes cantidades de sustancias tóxicas como plásticos e hidrocarburos; que una pila arrojada al agua contamina más de 500.000 litros de agua dulce”. Y se preguntan: “Si nosotros que vivimos acá no nos ocupamos y sobre todo nos informamos, ¿quién lo va a hacer?”.