Una historia de instinto y amor animal que conmovió a los socios del Club Pescadores

Una particular historia de instinto y amor animal conmovió al Club de Pescadores y Náutica San Pedro, luego de que un ganso que es casi una mascota de socios y visitantes perdiera a su compañera inseparable. Las dos aves se habían convertido en un atractivo habitual del predio ribereño, donde solían desplazarse juntas por los caminos internos y el agua, interactuando con los transeúntes y recibiendo alimento de adultos y niños. Sin embargo, la rutina del lugar se vio alterada cuando la gansa hembra desapareció imprevistamente, dejando a su pareja sola.

El Acuerdo Cívico y Social aclaró su posición sobre Vuelta de Obligado

Los partidos políticos integrantes del Acuerdo Cívico y Social emitieron un comunicado en el que expresan su posición respecto de la obra-monumento a realizarse en la localidad de Vuelta de Obligado.
“Resulta preciso atenerse al organizado modo de tratamiento de las discusiones que implica la institucionalidad del Honorable Concejo Deliberante” explican en el comienzo de un comunicado emitido hoy. “Entrado un proyecto, el mismo debe ser debidamente estudiado y evaluado a fin de no violar la ley y de contemplar todos los intereses en juego” agregan luego.
“Una meditada decisión es contraria a aprobar sobre tablas y con ligerezas o igualmente, votar por la negativa, algo que bien puede ser aprobado luego de estudiarlo. Lo mejor, como siempre es pensar” concluyen sobre este punto.
En la nota, que cuenta con la adhesión de Coalición Cívica, ARI, G.E.N y la Unión Cívica Radical, los dirigentes de estos partidos indican que “existe una norma básica e insoslayable: es el Concejo quién debe autorizar la obra-monumento por imperio de la Ley Orgánica Municipal y las propias del Partido de San Pedro”.
Para los dirigentes esta realidad marca que “de largada existe una ilegalidad: las obras ya han comenzado sin cumplir lo que la ley manda” instando a no “aprobar sin más” la Ordenanza y no apresurarse en tomar una decisión.
En los párrafos finales sostienen, asimismo: “El trato respetuoso e inteligente, contemplativo de todas las razones -sin el calor ni lo temperamental del debate irreflexivo que puedan provocar equívocos- resultaría una práctica responsable de la función que desempeñan los concejales”.