El Centro de Comercio manifestó su preocupación por la inseguridad y exigió mayor articulación judicial

  La Comisión Directiva del Centro de Comercio e Industria (CCIT) manifestó su profunda preocupación ante una nueva escalada de robos en la zona urbana y diversos hechos de violencia registrados en distintos sectores del partido. A través de un pronunciamiento institucional, la entidad mercantil subrayó que la reiteración de estos episodios delictivos obliga a sostener un reclamo social permanente para evitar que la problemática pierda visibilidad y legitimidad en la agenda pública. La organización expresó además su solidaridad con las familias afectadas, haciendo especial mención a un ex integrante de su comisión directiva que sufrió un hecho de inseguridad en su ámbito familiar.

Una multitud presenció la maniobra de amarre, que no pudo completarse

Las maniobras de amarre del buque “ARA General Irigoyen” que se desarrollaron esta tarde en el muelle Nº 1, situado entre los camping América y Safari, no pudieron completarse por las condiciones climáticas y del riacho.
El barco, que será reacondicionado como museo por la Municipalidad de San Pedro luego del comodato firmado con la Armada, zarpó alrededor de las 17 del puerto local, acompañado por una caravana náutica. Un grupo de funcionarios municipales, encabezados por el Secretario de Producción y Turismo, Norberto Atrip, y los Directores de Turismo, Fabián Bianchi, y de Cultura, José Luis Aguilar, se trasladó en la embarcación junto a la tripulación y representantes de distintas instituciones hasta lo que sería su emplazamiento definitivo. Centenares de vecinos esperaron al barco en el muelle, en donde se encontraban el Intendente Pablo Guacone y el Diputado Nacional Mario Barbieri, junto a la Banda de la Armada Argentina.
La embarcación fue recibida con un cerrado aplauso, al tiempo que la banca tocaba los primeros acordes de marchas militares y canciones populares. Sin embargo, las maniobras realizadas en la zona de amarre se vieron complicados por distintos factores, entre los que se encuentran la correntada que en ese momento presentaba el riacho, y el fuerte viendo que afectaba la región.
Luego de un lapso de aproximadamente una hora, las autoridades de la Armada y la Municipalidad decidieron dar por concluido el acto, y el comandante del barco solicitó a los civiles que descendieran en lanchas, lo que permitió que se reanudaran con mayor tranquilidad las maniobras. Se estimaba que si el buque no podía atracar de todos modos, tomaría dirección al Paraná para volver al Puerto y reiniciar mañana la operatoria.