Operativos policiales terminaron con tres jóvenes aprehendidos por pedidos de captura y tenencia de drogas

  En el marco de distintos operativos de prevención y control de ciudadanos, personal policial de la seccional local procedió a la aprehensión de tres jóvenes durante la tarde y la noche de ayer, tras constatar que sobre dos de ellos pesaban pedidos de captura activos y un tercero portaba sustancias ilícitas. En el primer procedimiento, realizado durante tareas de identificación en la vía pública, los efectivos interceptaron a dos hombres de 28 y 20 años de edad. Al consultar sus datos filiatorios, se comprobó que ambos poseían pedidos de captura vigentes por diversos delitos, solicitados por el Juzgado en lo Correccional de San Nicolás y la Fiscalía de Mercedes, respectivamente.  Los sujetos fueron trasladados a la dependencia policial, donde, tras ser notificados sobre las disposiciones de los magistrados intervinientes, recuperaron la libertad.

Otro robo en una agencia de quinielas

Este sábado, a las 15.50, se produjo un nuevo asalto en una agencia de quinielas de nuestra ciudad. En este caso, el lugar del delito fue el local situado en Rómulo Naón y Libertad.
Una empleada de 25 años identificó al autor del ilícito como “un hombre de contextura delgada, de 1,80 m de altura, tez morena, ojos oscuros, cabello bien corto y negro, que vestía una campera y pantalón de jean”. El sujeto la apuntó a la cabeza con un arma de fuego tipo pistola y le exigió la entrega del dinero de la caja y las llaves de la moto, propiedad de la denunciante, que estaba estacionada en la vereda.
El delincuente llevó a la empleada hasta el baño del local, siempre apuntándole a la cabeza, tomó su cartera y tiró todas las pertenencias buscando las llaves de la moto, ya que la joven no recordaba en donde las había dejado. Cuando las encontró, se retiró del lugar y dejó fuera del local la bicicleta en la que había llegado, una playera color violeta.
Cuando la víctima escuchó que el ladrón abandonó el negocio, salió del baño y se encontró en la puerta con un empleado de una agencia de delivery, al que había llamado minutos antes del hecho, que fue quien finalmente dio aviso a la policía.