Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Dos detenidos por desórdenes, resistencia a la autoridad y lesiones a un policía

Dos hechos de ebriedad y desorden de similares características, ambos con una posterior resistencia a la autoridad, se produjeron entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.
El primero de ellos tuvo lugar en Ruffa y Hermano Indio, poco antes de las 21 del sábado, cuando los vecinos dieron aviso a la policía de la presencia de un hombre que estaba ocasionando disturbios en la vía pública. Al arribar el personal policial, el revoltoso intentó darse a la fuga, aunque finalmente fue atrapado por una patrulla que colaboraba con el procedimiento.
En la comisaría, el detenido (quien se encontraba en estado de ebriedad) golpeó a los efectivos policiales que lo trasladaban con golpes de puño y patadas. Una vez reducido, fue alojado en los calabozos y puesto a disposición de la Justicia.
El otro episodio se produjo a las 4.30, a la salida del baile que se realizaba en el club Independencia, en Ayacucho y Combate de Obligado, cuando fue detenido un joven ebrio que molestaba a los transeúntes. El aprehendido se resistió a su traslado a la comisaría, y en el forcejeo con los uniformados lesionó a uno de ellos con un violento puntapié en una de sus piernas.
En ambos casos se iniciaron causas judiciales por ebriedad, desorden, resistencia a la autoridad y lesiones leves.