Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Las primeras excavaciones en busca de los túneles no dieron resultados positivos

Se realizaron durante toda la mañana las excavaciones coordinadas por la Secretaría de Obras y Servicios Públicos en la plazoleta Fray Cayetano Rodríguez en busca de los túneles que unían el Convento Franciscano con las barrancas.
Pese a que los estudios de georradar realizados por especialistas de la Universidad de Buenos Aires habían marcado una línea casi perfecta de piso “hueco” a varios metros de profundidad, los cortes transversales efectuados por máquinas retroexcavadoras no dieron los resultados esperados.
La maquinaria cavó hasta los cinco metros y luego realizó una zanja que debía atravesar la línea imaginaria que marcaban los ecos del radar, aunque atravesado ese punto, no pudo encontrarse el túnel buscado.
El Director de Cultura, José Luis Aguilar, se comunicó durante la mañana con los doctores Vásquez y Ré (quienes realizaron las mediciones) con la intención de que hicieran nuevas mediciones, una vez finalizados los trabajos. Como hasta el sábado no podían llegar a San Pedro y se generaban enormes riesgos al dejar abierta la zanja creada por la retroexcavadora, la decisión sería volver a taparla durante la tarde.
Sin embargo, los especialistas volverían en las próximas semanas para corroborar los estudios efectuados y determinar con mayor precisión la posible ubicación de los túneles.
Sobre el final de la jornada se intentaban realizar sondeos en la tosca que quedaba como piso del terreno excavado, a fin de saber si debajo de esa capa podían encontrarse los pasajes construidos por los franciscanos.