Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Persecución “de película” a un conductor ebrio en el centro de la ciudad

Móviles de la policía y de inspección general protagonizaron una persecución que el Inspector Domingo Bronce calificó como “de película”.
La sucesión de episodios se produjo luego de que el conductor de una camioneta “Cherokee” completamente alcoholizado, se resistió a que lo detuvieran y huyó en el vehiculo en uno de los controles que se realizan en la ciudad.
Esta actitud dio inicio a una persecución con varios móviles policiales. Incluso, algunos efectivos debieron amenazar con armas largas al conductor para que se detenga en la esquina de Güemes y 25 de Mayo.
La persecución terminó, finalmente, con la detención del conductor, un hombre de 53 años, y el secuestro del rodado. El aprehendido intentó, antes de ser conducido a la comisaría, agredir a un efectivo policial, y de hecho alcanzó a aplicarle un golpe de puño. Otra persona que viajaba con él, presuntamente su hijo, también mostró una actitud violenta, al tiempo que un niño de pocos años lloraba en el interior del vehículo.
El estado de ebriedad del protagonista fue tal que tuvo dificultades para llegar caminando hasta uno de los móviles.