Familiares de una paciente quemaron gomas frente a la guardia del Hospital en reclamo de un traslado

Familiares de una paciente de 34 años iniciaron este sábado por la mañana una manifestación frente al acceso de la guardia del Hospital Municipal, en reclamo de un traslado urgente hacia una institución médica especializada de mayor complejidad. La protesta incluyó la quema de neumáticos en la entrada del servicio de emergencias. El reclamo está motivado por la situación de Érica, quien permanece internada con un diagnóstico severo. Según indicaron sus allegados, la mujer sufrió una pérdida de peso superior a los veinte kilos durante los últimos meses debido a la imposibilidad de ingerir alimentos, producto de un engrosamiento estomacal derivado de un cuadro oncológico.

Grave incidente en la comisaría con el protagonista de un accidente de tránsito

Un violento incidente tuvo lugar ayer por la tarde en la comisaría local cuando una persona identificada como Diego Esteban Rico, de 21 años, se hizo presente en la oficina de guardia profiriendo insultos contra los efectivos y reclamando que “hicieran algo” porque le habían chocado la moto.
La actitud hostil de Rico (quien cuenta con varios antecedentes policiales) se prolongó durante varios minutos, creciendo en intensidad, obligando a la intervención del capitán Pedro Biaín, quien intentó calmarlo. En ese momento, Rico se abalanzó sobre uno de los policías intentando golpearlo, al tiempo que hacía su ingreso a la dependencia un hombre de 38 años, quien venía a denunciar a la misma persona por el accidente.
El denunciante señaló ante los policías que Rico lo había amenazado de muerte y le había arrojado piedras luego del incidente de tránsito.
Cuando los efectivos de la comisaría intentaron aprehenderlo, el joven se resistió con dureza hasta que fue reducido. En momentos en que era trasladado por el patio de la dependencia, el joven Rico rompió los vidrios del baño cortándose en su mano izquierda. Inmediatamente a continuación, comenzó a arrojar sangre sobre los uniformados, amenazándolos con que estaba infectado de HIV, hasta que pudieron trasladarlo a uno de los calabozos. Una vez en la celda continuó con las amenazas y los insultos, impidiendo que pudiera recibir asistencia para su herida. Al calmarse, el médico policial constató que presentaba una herida cortante en la mano izquierda, que no revestía mayor gravedad.