Actividad portuaria: un buque cargará 33.000 toneladas de trigo y una draga espera en la rada

  El Consorcio de Gestión del puerto de San Pedro anunció el arribo de un buque de gran porte para la exportación de granos y la presencia de maquinaria especializada para el mantenimiento de la vía navegable, según confirmaron hoy fuentes portuarias. En el sector del muelle elevador se espera para la mañana de este domingo el arribo del buque Navi Lyra, una embarcación de 178,41 metros de eslora que navega bajo la bandera de Liberia. El navío procede de la vecina localidad de San Nicolás y tiene como objetivo completar una importante carga de aproximadamente 33.000 toneladas de trigo con destino a los puertos de Brasil.

Grave incidente en la comisaría con el protagonista de un accidente de tránsito

Un violento incidente tuvo lugar ayer por la tarde en la comisaría local cuando una persona identificada como Diego Esteban Rico, de 21 años, se hizo presente en la oficina de guardia profiriendo insultos contra los efectivos y reclamando que “hicieran algo” porque le habían chocado la moto.
La actitud hostil de Rico (quien cuenta con varios antecedentes policiales) se prolongó durante varios minutos, creciendo en intensidad, obligando a la intervención del capitán Pedro Biaín, quien intentó calmarlo. En ese momento, Rico se abalanzó sobre uno de los policías intentando golpearlo, al tiempo que hacía su ingreso a la dependencia un hombre de 38 años, quien venía a denunciar a la misma persona por el accidente.
El denunciante señaló ante los policías que Rico lo había amenazado de muerte y le había arrojado piedras luego del incidente de tránsito.
Cuando los efectivos de la comisaría intentaron aprehenderlo, el joven se resistió con dureza hasta que fue reducido. En momentos en que era trasladado por el patio de la dependencia, el joven Rico rompió los vidrios del baño cortándose en su mano izquierda. Inmediatamente a continuación, comenzó a arrojar sangre sobre los uniformados, amenazándolos con que estaba infectado de HIV, hasta que pudieron trasladarlo a uno de los calabozos. Una vez en la celda continuó con las amenazas y los insultos, impidiendo que pudiera recibir asistencia para su herida. Al calmarse, el médico policial constató que presentaba una herida cortante en la mano izquierda, que no revestía mayor gravedad.