Un hombre fue imputado por el delito de hurto luego de un allanamiento en su vivienda de la calle Liniers, donde las fuerzas de seguridad lograron recuperar un caño de desagüe que había sido robado días atrás. El procedimiento fue el resultado de una investigación conjunta entre el Gabinete Técnico Operativo (GTO) de la Estación de Policía Comunal (EPC) San Pedro y la Sub DDI Baradero-San Pedro. La causa penal se inició a raíz de una denuncia radicada en la comisaría local por un vecino de 63 años. Según la presentación de la víctima, el hecho delictivo había ocurrido el pasado sábado en horas de la tarde en una propiedad ubicada en la intersección de la calle Saavedra al 1299, lugar de donde los malvivientes sustrajeron el elemento de infraestructura.
Denuncia y pedido de perimetral por los hechos en la parroquia San Roque (Video)
"Ahora tienen un pedido de perimetral y el templo va a ser custodiado" informaron a "Noticias San Pedro" integrantes de esa feligresía.
La denuncia fue formulada por el padre Sebastián Zagari, quien luego fue asistido en el Hospital por una descompensación. Hasta el momento, la UFI 7 está tratando de determinar la comisión de delitos.
Con la intención de dar a conocer su versión de los hechos, una de las personas que estaba presente indicó que "había un encuentro de curas encabezado por el Obispo, y estaban los tres sacerdotes de San Pedro, así que en total eran 15, que rezaron y hablaron de la palabra".
Posteriormente, planteó la posición de quienes estaban en la reunión con relación a los episodios que se ven en el video publicado en las redes sociales por una de las madres: "Salimos de la cocina a atender, porque tocaron el timbre, y veo una chica rubia filmando, bien sobre la puerta. Ahí le digo que no tiene nada que hacer. Le decía de todo al padre Sebastián, aumenta la tensión, vienen los otros curas, ella forcejea para entrar y con el portón golpea al padre Sebastián, que luego tuvo que ser atendido. Fui a la cocina para llamar a la policía y veo que ella entra y con el celular empieza a filmar a todos, uno por uno. Ella violentó el ingreso a una reunión privada, que no era en el templo, sino en un sector contiguo. Empezó a filmar a todos los curas y a nosotras, y nos dice que somos los violadores de su hija. Ninguno de los que estábamos ahí violamos a nadie. Si tiene que ir a reclamar, que lo haga en la Justicia, que increpe al Juez".
A continuación, la situación derivó en una intervención policial: "Violó la propiedad privada, filmó sin autorización, es un atropello y un avasallamiento. Me voy a la cocina, llamo a la policía, vienen tres patrulleros. Los saca la policía de adentro. Se quedaron en el patio, la policía nos pidió que hagamos la denuncia. La policía nos escoltó hasta que llegamos a la Comisaría. Hoy tienen 17 denuncias con pedido de perimetral. El padre Sebastián fue atendido por el médico porque se descompensó, estaba mal, por una situación horrible en la que violaron la propiedad privada. Ahora tienen pedido de perimetral y se custodia la iglesia, porque no nos garantiza el derecho de ir a una misa tranquilos".