La Central de Operaciones de Seguridad recibirá el nombre del oficial Nelson Lillo

  El edificio de la Central de Operaciones Local de la Secretaría de Seguridad de San Pedro fue oficialmente denominado "Oficial Nelson Lillo", en un emotivo acto institucional que rindió homenaje al efectivo policial caído en cumplimiento del deber en enero de 2018. La medida, aprobada por el Honorable Concejo Deliberante, busca transformar la sede de monitoreo y prevención en un símbolo de servicio y compromiso con la comunidad. La iniciativa fue impulsada a través de un proyecto de ordenanza por los concejales Martín Rivas, Fernando Negrete y Mauro De Rosa, del bloque Acuerdo Vecinal. Los fundamentos del proyecto destacaron que asignar el nombre de Lillo a la dependencia ubicada en Bartolomé Mitre 1925 no representa un mero formalismo, sino una decisión de alto valor simbólico para construir memoria colectiva y reconocer a quienes arriesgan su vida por el bien común.

La carga de cítricos va a Campana y apuntan a los privados

La empresa Baltic Shipping decidió iniciar su operatoria anual de carga de cítricos en Campana. De tal forma, el puerto de San Pedro perdería más de la mitad de su actividad prevista para este año.
Las gestiones realizadas en San Petersburgo ante el directorio de la empresa por una delegación de funcionarios municipales y autoridades del Consorcio de Gestión no lograron cambiar la decisión inicial.

Al menos tres buques de la empresa de capitales rusos llegarían al puerto privado de Campana entre el 26 de marzo y el 17 de abril.
En declaraciones a La Radio 92.3, Eliseo Almada, presidente del Consorcio de Gestión, habló de una "mano negra" y apuntó a las empresas privadas locales que trabajaron con el puerto en las últimas dos décadas.
En tal sentido, recordó que redujeron hasta un 50 % de las tarifas, sin respuestas positivas. "Viajamos hasta Rusia para darnos cuenta de que le estaban cobrando el doble que Campana por cada pallet" indicó el funcionario. Denunció que recibió amenazas de la empresa Multimar, y que "las empresas satélites de las familias Tuffili y Lara se abrazaron al negocio sin importarle San Pedro".