Travesía sanmartiniana en los Andes: Sampedrinos y santalucenses llegaron al Portillo Argentino con tierra de Yapeyú y una rama del Pino de San Lorenzo (Video)
Un grupo de sanmartianos oriundos de San Pedro y Santa Lucía completó una nueva expedición del Cruce de los Andes a caballo, alcanzando el emblemático Portillo Argentino a casi 4.400 metros sobre el nivel del mar. La travesía, que busca rescatar los valores históricos y humanos del General José de San Martín, se consolidó como una experiencia de profunda emotividad en el corazón de la cordillera mendocina.
El recorrido estuvo marcado por las rigurosas condiciones climáticas y geográficas de la alta montaña. Según describió Contrera, el entorno exige una resistencia física y mental constante: "El viento te quema, te seca la piel, el trajinar de los animales levanta tierra, hay que cruzar ríos, no hay sombra, no hay árboles, es muy agreste, pero es muy emotivo, y queremos vivirlo de esa forma".
Uno de los momentos más relevantes de la expedición ocurrió en el Portillo Histórico, sitio donde el Libertador fue recibido a su regreso a la patria. Allí, los expedicionarios realizaron un acto simbólico con elementos de alto valor histórico. "Llevé una rama del retoño del Pino de San Lorenzo. Es una idea que surgió de Roberto Igarzabal, de la Asociación Sanmartiniana. Preparamos una rama que fue el asta de la Bandera de los Andes en la travesía. También llevé tierra de Yapeyú, del lugar de nacimiento de San Martín, y lo dejamos en el Portillo", detalló el impulsor de la travesía.
La delegación estuvo integrada por Abel Alfondo, de 70 años; Rucho Hernández; Marcelo Rossit; Marcelo Tousedo; y los integrantes de la familia Arias. En este último grupo, se destacó la participación de Aylén Arias, de 17 años, a quien Contrera señaló como "la heroína" de la jornada por su compromiso con el legado histórico. "Ella con su edad lo vivió de muy buena manera, lo que hacemos es para ellos, para las próximas generaciones", afirmó, subrayando que el esfuerzo logístico contó con el apoyo de diez caballos y 20 mulas.
Para los participantes, la experiencia trasciende lo deportivo o turístico para convertirse en un ejercicio de introspección y camaradería. "Cada vez que estamos en el límite con Chile o en el Portillo Argentino es un momento muy emotivo. Estamos haciendo lo posible en lo cotidiano por rescatar los valores de San Martín, que todos conocemos y pocos transitamos", reflexionó Contrera, quien además destacó el vínculo humano generado: "Vas con gente que no conocés y volvés con hermanos".
Tras completar este desafío, el grupo ya proyecta futuras travesías para seguir los pasos del Libertador. "Me falta Boulogne Sur Mer y un poco más, pero estoy tratando de seguir todos los pasos de San Martín porque es un ser humano excepcional. Este lugar va a quedar en el corazón, pero tengo la locura de comenzar a hacer los cruces de las distintas baterías de San Martín. El cruce más duro por comentarios es el de San Juan, que es el que vamos a encarar el año que viene", concluyó.
