Con el recambio de más de 2200 luminarias LED, se redujo un 46% el consumo eléctrico urbano

  La Secretaría de Obras Públicas y en un trabajo coordinado con COOPSER, continúa con la ejecución del plan de modernización del alumbrado público que ya alcanzó la renovación de 2277 unidades en diversos sectores estratégicos de la ciudad. El programa de infraestructura urbana contempla la sustitución paulatina de los antiguos equipos de sodio y vapor de mercurio por artefactos con tecnología LED de última generación. Esta reconversión tecnológica permite optimizar el rendimiento lumínico en la vía pública, mejorar la visibilidad urbana y brindar un servicio de mayor eficiencia general.

El desafío de integrar la gestión de residuos al funcionamiento diario de una empresa y cómo resolverlo


En muchas empresas, la gestión de residuos queda relegada a un segundo plano. Se resuelve en el momento, sin demasiada planificación, y mientras no genere un problema evidente, no se le presta atención.

Sin embargo, cuando el negocio crece o la operación se vuelve más exigente, esa falta de organización empieza a notarse. El desorden, los tiempos perdidos y los riesgos aparecen donde antes parecía no haber inconvenientes.

Cuando los residuos empiezan a interferir

El problema no suele ser la cantidad de residuos, sino la forma en que se manejan.

Situaciones habituales

       Acumulación en espacios no adecuados

       Falta de horarios definidos para retiro

       Interferencias con tareas operativas

       Desorganización en áreas de trabajo

Con el tiempo, estos puntos afectan directamente la dinámica del negocio.

Cómo integrar la gestión de residuos de forma práctica

Ordenar este aspecto no implica grandes cambios, sino tomar decisiones más claras y sostenidas en el tiempo.

Según Global Sur, empresa experta en recolección de residuos, hay una serie de claves que permiten gestionar este proceso de forma más eficiente dentro de una empresa.

Algunas claves para empezar

  1. Definir un circuito claro: establecer dónde se generan, por dónde circulan y dónde se almacenan los residuos
  2. Organizar espacios específicos: evitar improvisaciones y designar áreas adecuadas
  3. Establecer rutinas: definir días y horarios para la recolección
  4. Anticiparse a los picos de trabajo: prever momentos donde aumenta el volumen
  5. Trabajar con servicios adecuados: contar con apoyo profesional cuando la operación lo requiere

Cuando estos puntos se ordenan, los residuos dejan de ser un problema y pasan a formar parte del funcionamiento normal.

Cuando el orden mejora la operación

Integrar la gestión de residuos no es solo una cuestión logística. Es una forma de mejorar el funcionamiento general del negocio.

       Se reducen imprevistos

       Se optimizan tiempos

       Se mejora el orden en los espacios

En la práctica, estos ajustes tienen un impacto directo en cómo se trabaja. Pasar de resolver sobre la marcha a tener un sistema claro permite que todo fluya mejor.