Dos vehículos secuestrados por alcoholemia positiva de sus conductores

Dos automóviles fueron secuestrados en las últimas horas por personal de la Dirección de Tránsito de la Secretaría de Seguridad local, luego de que sus conductores dieran resultado positivo en los respectivos test de alcoholemia durante operativos de control vehicular desplegados en distintos puntos de la ciudad. El primero de los procedimientos involucró a un hombre de 43 años que se desplazaba a bordo de una camioneta tipo pickup, a quien se le detectó un dosaje de 0,79 g/l de alcohol en sangre. El segundo caso tuvo como protagonista a un joven de 28 años que circulaba en un automóvil Dodge Spirit y cuyo control arrojó un resultado de 1,04 g/l, superando ampliamente el límite permitido por la normativa vigente de Alcohol Cero.

La policía recuperó una moto robada e interceptó otra unidad con el cuadro adulterado


 Dos procedimientos policiales realizados durante la jornada de ayer permitieron la recuperación de un vehículo robado hace meses y la aprehensión de un conductor que circulaba en una unidad con irregularidades en su identificación. Los operativos, llevados adelante por personal de la Estación de Policía Comunal, se concentraron en distintos puntos de la ciudad en el marco de las tareas de prevención del delito automotor.

El primero de los hechos tuvo lugar en horas de la tarde en la calle Mitre al 3000. Allí, los efectivos lograron localizar una motocicleta que presentaba un pedido de secuestro activo tras haber sido sustraída en octubre de 2025. Con el aval de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 7 de San Pedro, el rodado fue restituido a su titular registral una vez concluidas las pericias de rigor.

Posteriormente, durante la noche, se registró un segundo procedimiento en la intersección de B. Sampedrina y Dávila. En ese sector, la policía interceptó una motocicleta marca Guerrero conducida por un hombre de 35 años. Tras una inspección minuciosa del vehículo, se constató que la numeración grabada en el cuadro presentaba signos evidentes de adulteración.

Ante la irregularidad, el conductor fue aprehendido y trasladado a la dependencia policial. Allí se le notificó la formación de una causa por infracción al Artículo 289 del Código Penal, que penaliza la falsificación, alteración o supresión de la numeración de un objeto registrable. El imputado quedó a disposición de las autoridades judiciales competentes para determinar su responsabilidad en el hecho.