Advierten por brotes de dermatitis urticante tras invasión de polillas negras en distritos cercanos a San Pedro
Una invasión de la denominada "mariposa negra" (Hylesia nigricans) generó en los últimos días un marcado incremento en las consultas por cuadros de dermatitis y diversas reacciones alérgicas en niños y adultos de los partidos de Escobar, Pilar y Tigre. El fenómeno, que también afecta a distritos ubicados a pocos kilómetros de San Pedro, puso en alerta a las autoridades sanitarias debido a que, si bien el insecto no pica ni muerde, el roce con sus patas y el contacto con los pelos microscópicos que libera como mecanismo de defensa provoca una fuerte reacción urticante.
A partir del aumento de casos, las áreas de salud municipales recordaron que los síntomas suelen manifestarse a través de enrojecimiento, picazón intensa, ronchas, ardor o inflamación localizada.
Aunque la mayoría de las reacciones cutáneas son leves y se resuelven en pocos días, algunas lesiones pueden persistir hasta dos semanas y transformarse en cuadros moderados o graves para personas alérgicas. Por este motivo, indicaron la importancia de acercarse a las guardias locales o consultar servicios de telemedicina si los síntomas persisten por más de siete días o si se agrava con una reacción generalizada, especialmente ante la aparición de dificultad para respirar o para hablar.Desde los organismos sanitarios explicaron que los pelos microscópicos del insecto pueden quedar adheridos a la piel, la ropa u otras superficies, facilitando el contacto indirecto. La aparición masiva de la polilla negra responde a su ciclo reproductivo estacional, cuyas larvas comienzan a formarse en septiembre para romper el capullo durante los primeros días del verano, dependiendo siempre de las condiciones de humedad y calor.
Dado que el cuadro no es contagioso, las recomendaciones para reducir el riesgo de contacto incluyen evitar tocar directamente al insecto, mantener los ambientes limpios y utilizar mosquiteros en puertas y ventanas. Asimismo, se aconseja sacudir la ropa y las superficies donde pueda haberse posado y, en caso de haber tenido contacto, lavar la zona afectada con agua y jabón, cambiarse de ropa y evitar frotarse, rascarse o aplicar alcohol u otros productos que puedan irritar aún más la piel.
