La policía interceptó a dos hombres que registraban pedidos de captura y paradero activos

  Dos personas de 39 y 27 años fueron demoradas durante las últimas horas en distintos puntos de la ciudad por personal de la Estación de Policía Comunal, luego de que se constatara que ambos poseían requerimientos de la Justicia pendientes por causas por desobediencia y robos agravados. El primero de los procedimientos se concretó durante la mañana en la intersección de las calles Cucit y Manuel Iglesias. En ese sector, los efectivos policiales procedieron a la identificación de rutina de un hombre de 39 años. Tras consultar sus datos en el sistema informático de las fuerzas de seguridad, se estableció que sobre él pesaba un pedido de captura activa emitido por el Juzgado en lo Correccional Nº 1 del Departamento Judicial de San Nicolás, en el marco de una causa caratulada como desobediencia.

Comenzó el juicio por abuso sexual contra el exentrenador de Eugenia Bosco


Esta semana comenzó el juicio oral y público contra Leandro Tulia, exentrenador de vela del Yacht Club Olivos, acusado de abuso sexual por varias de sus exalumnas, en un caso que tomó estado público a principios de este año tras la denuncia de la medallista olímpica Eugenia Bosco. 

La primera audiencia se llevó a cabo en el Tribunal Oral N° 3 de San Isidro, presidido por la jueza Verónica Di Tommaso.

 

 

Tulia está imputado por el delito de abuso sexual simple calificado por la guarda, dado que estaba a cargo de las categorías formativas en la clase Optimist de la institución. El proceso judicial actual contempla tres hechos denunciados por dos de las cuatro víctimas que se animaron a radicar la denuncia tras el testimonio inicial de Bosco. Los hechos que llegaron a juicio ocurrieron entre 2012 y 2015, es decir, dentro del plazo de prescripción de trece años.

El proceso se inició después de que la sampedrina Eugenia Bosco, quien brilló en los Juegos Olímpicos de París 2024 al ganar la medalla de plata en Nacra 17 junto a Mateo Majdalani y fue abanderada de la delegación nacional, rompiera el silencio en el diario La Nación. Casi un año después de haber revelado su historia a un medio nacional en enero de 2025, la deportista sampedrina de 28 años fue la primera en convertir en acción el dolor que atravesaba, denunciando a Tulia en octubre de 2024, apenas dos meses después de su logro olímpico, tras activar el trauma de lo vivido en su infancia-adolescencia.

El relato público de Bosco causó un fuerte impacto en el deporte de alto rendimiento y generó un cimbronazo a nivel nacional e internacional, motivando a otras víctimas a denunciar.


Causa paralela por prescripción

La causa tomó varios giros: los casos de Bosco y el de otra denunciante, que reportaban abusos ocurridos en la misma época, terminaron en una causa paralela, luego de que el juez de primera instancia los considerara prescriptos. Esto se debe a que los hechos ocurrieron antes de la Ley Piazza (sancionada en 2011), que establece que la prescripción de estos delitos se cuenta a partir de la medianoche del día en que la víctima cumple 18 años.

Pese a la decisión del juez y la confirmación de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal del Departamento Judicial de San Isidro, la fiscal de la Unidad Fiscal Especializada (UFE) en Violencia de Género y Abuso de Vicente López, Lida Osores Soler, apeló la decisión y volvió a insistir ante el Tribunal de Casación, donde la causa por estos hechos permanece en espera.

A pesar de que sus denuncias individuales no forman parte de este juicio, tanto Bosco como la restante denunciante ofician de testigos en el proceso iniciado este martes.

Tulia, que durante semanas posteriores a las primeras denuncias mantuvo el apoyo del Yacht Club Olivos, fue detenido en febrero en un departamento de la avenida Libertador, subvencionado por el club y ubicado en cercanías a la institución donde trabajó por más de 14 años. Tras su detención, el club lo removió de su cargo y dejó de pagar el alquiler del inmueble.

Bosco manifestó su dolor porque su caso fuera considerado prescripto, pero aseguró que seguirá luchando y destacó la importancia de hablar: “Siempre que haya algo que incomode, por más tonto que parezca, si incomoda, hay que hablarlo. Si no se siente bien, si hay necesidad de contárselo a alguien, hay que hacerlo”.