El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

ATE sostuvo que el Ejecutivo busca estigmatizar a los municipales y denuncia grave pérdida del poder adquisitivo

 


La seccional San Pedro de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) emitió un duro comunicado donde rechaza "maliciosas e infundadas" declaraciones realizadas por el Ejecutivo Municipal en distintos medios de comunicación, acusando a la gestión de buscar "estigmatizar" al personal para obtener apoyo social.

El gremio de estatales centró su crítica en la grave situación salarial, asegurando que las comparaciones difundidas por el Municipio son "limitadas y parciales". ATE remarcó que un trabajador municipal ingresante, con una carga horaria de 44 horas semanales, percibe un salario básico de $\$542.198$, monto que se encuentra "muy por debajo de lo que gana un empleado del sector comercio en condiciones similares".

En relación con las cifras oficiales, que indicaban que la mayoría de los trabajadores percibiría entre $\$800.000$ y $\$1.000.000$, ATE fue categórico al señalar que "esos montos se encuentran por debajo de la Canasta Básica Familiar, que en octubre fue de $\$1.213.799$."


Pérdida del 85% del poder de compra

El sindicato ahondó en la crisis salarial al recordar que, de las diez paritarias anuales celebradas durante los últimos diez años de gestión política, solo dos lograron resultados positivos (una equiparó la inflación y otra la superó apenas por el $1,5\%$).

"Como consecuencia, las y los trabajadores municipales han perdido más del $85\%$ de su poder adquisitivo," afirmó el gremio, destacando que incluso personal con más de dos décadas de antigüedad en categorías altas y con bonificaciones por responsabilidad perciben salarios de bolsillo inferiores a la Canasta Básica Familiar.

ATE también sostuvo que la responsabilidad dirigencial alcanza a quienes conducen el municipio desde hace diez años y que el alto acatamiento a las medidas de fuerza no obedece solo al desacuerdo salarial, sino a un "conjunto de problemas acumulados: promesas incumplidas, precarización laboral, falta de recategorizaciones y ausencia de una política real de reconocimiento."

El comunicado concluyó con un llamado a la dirigencia a asumir compromisos, indicando que "no puede seguir recayendo siempre sobre ellos el mayor sacrificio, y renunciar a sus puestos no es una opción: las respuestas deben venir del municipio."

Comunicación completa de ATE San Pedro:

ATE INFORMA

La seccional San Pedro de ATE lamenta y rechaza las declaraciones maliciosas e infundadas realizadas por el Ejecutivo Municipal en distintos medios de comunicación. Son expresiones desafortunadas, basadas en un análisis limitado y parcial de la realidad, que sólo buscan estigmatizar a las trabajadoras y trabajadores municipales y presentar a la Municipalidad como víctima de los gremios para obtener apoyo social.

En relación con las comparaciones salariales difundidas, recordamos que para que estas sean válidas deben realizarse entre regímenes y actividades equivalentes. Un trabajador municipal ingresante, con una carga horaria de 44 horas semanales (de lunes a viernes 8 horas y 4 horas los sábados), percibe un salario básico de $\$542.198$, muy por debajo de lo que gana un empleado del sector comercio en condiciones similares.

Asimismo, las afirmaciones oficiales que indican que la mayoría de los trabajadores perciben entre $\$800.000$ y $\$1.000.000$ no reflejan la realidad: esos montos se encuentran por debajo de la Canasta Básica Familiar, que en octubre fue de $\$1.213 .799$.

A modo de ejemplo general, incluso trabajadores municipales con más de dos décadas de antigüedad, ubicados en categorías altas del agrupamiento técnico y con bonificaciones por responsabilidad de área, perciben salarios de bolsillo inferiores a la Canasta Básica Familiar, lo que evidencia la gravedad de la situación salarial y las condiciones actuales del conjunto del personal.

Sobre la responsabilidad dirigencial, es necesario señalar que esta también alcanza a quienes conducen políticamente el municipio desde hace 10 años. De las diez paritarias salariales anuales realizadas, sólo en dos se logró un resultado positivo: una equiparó la inflación y otra la superó apenas por $1,5\%$. En las ocho restantes, los salarios quedaron por debajo del índice inflacionario. Como consecuencia, las y los trabajadores municipales han perdido más del $85\%$ de su poder adquisitivo, además de continuar sin un escalafón ni una carrera administrativa que les permita ascender.

Frente a las críticas públicas hacia algunos trabajadores, consideramos que hubiese sido más constructivo reconocer el esfuerzo de la gran mayoría que, en un contexto adverso, sostiene diariamente el funcionamiento del municipio y hace posible la implementación de las políticas públicas con recursos limitados.

El alto acatamiento al paro no responde únicamente al desacuerdo salarial, sino a un conjunto de problemas acumulados: promesas incumplidas, precarización laboral, falta de recategorizaciones y ausencia de una política real de reconocimiento. Las y los trabajadores necesitan compromiso y responsabilidad de todas las partes. No puede seguir recayendo siempre sobre ellos el mayor sacrificio. Renunciar a sus puestos no es una opción: las respuestas deben venir del municipio.