El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Monitorean naranjos en las calles de San Pedro para prevenir el HLB


 Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de San Pedro y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) iniciaron un monitoreo de los naranjos amargos que forman parte del arbolado urbano de la ciudad, con el objetivo de prevenir el Huanglongbing (HLB), una enfermedad que afecta a los cítricos.

La tarea principal de los equipos es detectar la presencia de la Diaphorina citri, un insecto que actúa como vector del HLB. Este trabajo interinstitucional busca conocer el estado sanitario de las plantas y, de esta manera, contar con información crucial para aplicar las medidas adecuadas que protejan la fruticultura local.


El recorrido se llevó a cabo en duplas por varias calles, incluyendo Oliveira César (entre Uruguay y Mitre) y Salta y Rivadavia (en su trayecto hacia el río). Durante la inspección, se ajustó el método de observación para garantizar la efectividad de la detección.


Esta estrategia, enmarcada en los protocolos del SENASA, apunta a una acción focalizada para preservar una de las actividades productivas más importantes de la región. El monitoreo es vital para actuar de manera preventiva y evitar la propagación de una enfermedad que podría tener consecuencias devastadoras para los cultivos cítricos de la zona.